sábado, 29 de agosto de 2015

La ceguera de los necios.

Carlos Sánchez, concejal de Economía del Ayuntamiento de Madrid, dice que el consistorio se mostrará contrario a las líneas de austeridad marcadas por Hacienda.

O sea, que se quiere saltar la ley desde una Institución que no tiene poder para legislar en ese sentido y sin más criterio que el ideológico.

Vamos a ver si nos enteramos de una vez. Esta gente está contra el sistema en el que vivimos y trabajamos, el capitalista de libre mercado; así que van a cargárselo. Y cuanto más sufrimiento provoquen mejor, pues aumentará la indignación y se lo achacarán al sistema y no a las burradas que hagan ellos.

Una vez conseguido -cargárselo, digo- impondrán el suyo. Y ya me contarán en qué parte del mundo el comunismo y la economía dirigida ha traído una mejoría a la vida de los ciudadanos.

Estos partidos no son democráticos, por mucho que hablen de su democracia interna. Democracia no es votar entre los tuyos, sino entre todos. Aquí las Cortes franquistas también votaban, por no mencionar el Politburo soviético, pero nadie más podía hacerlo pues hasta estaban ilegalizados, cuando no encarcelados. Lo mismo que el sistema les permite -participar en él- es lo que ellos impedirán a los que no crean en su sistema una vez lo impongan. Y si no, al tiempo.

Pero no engañan a nadie que no quiera ser engañado. Como esos que creen que el comunismo es demócrata; que ya hay que tener ganas de que que te engañen. O tener tanta ignorancia que ignoran que son ignorantes, que también. Y claro que se puede ser comunista, pero sabiendo lo que conlleva; que, desde luego, no es la democracia.

Yo, como demócrata, estoy contra los antidemócratas, pero no pido que los ilegalicen o los metan en la cárcel. A no ser que incumplan la ley, como a cualquier otro. Que de todo hay.

Pero hay quienes, para descalificar mi argumento, me contestan que veo comunistas por todos lados con una evidente intención de negar lo evidente. Ya hace falta ser ciego para no verlos entre los que no sólo se dicen comunistas, sino que hasta forman parte de partidos u organizaciones que se dicen comunistas. Si alguien dice que es andaluz yo veo a un andaluz, no a un finlandés, y me da igual si va subido en un trineo tirado por renos. Claro que el sectarismo y la necedad ponen gafas muy raras.

Pero eso me lleva a mi reflexión anterior sobre los necios: si no eres comunista no te unas a ellos intentando hacer creer a los demás que no lo son, pues los tildas de mentirosos cuando ellos se consideran así, y tú quedas como lo dicho. Si los apoyas, apóyalos, pero con todas las consecuencias. De otro modo sería tan disparatado como apoyar al PP diciendo que no son de derechas o a ERC diciendo que quieren la unidad de España