lunes, 28 de septiembre de 2015

Apuntes a vuelapluma.

"¡Cataluña es España!" Con este cántico celebraban en C's el espectacular crecimiento que los ha llevado a ser el segundo partido en Cataluña.

En medio de esos sones, Arrimadas pide la dimisión de Mas y unas nuevas elecciones por la ingobernabilidad derivada del resultado de éstas. Pero lo importante es que parecen ser los únicos capaces de generar ilusión y futuro en medio del caos.

El PSOE y su filial han salvado algo el tipo, pero no debido a alguna idea o impulso, sino curiosamente por la recién descubierta afición al baile de su candidato Iceta, que de paso ha hecho aparecer a Sánchez como una estaca sin ritmo.

El partido del Gobierno se ha cargado la campaña de su candidato Albiol, y si a esto le sumamos que el PP está quemando a Casado, su gran esperanza de futuro, sacándolo a dar la cara ante los fracasos de otros, no parece que sea descabellado augurar para el partido de Rivera un salto cuantitativo -y cualitativo- en las generales

Sobre Podemos, me remito al gesto circunspecto de Iglesias reconociendo su decepción por el resultado de su sucursal catalana. Agravado por el éxito de su competidor como partido reciente.

Este otro cántico que han entonado para arropar el discurso de Albert Rivera de "¡Yo soy español, español, español!" en una Cataluña dividida como nunca, presenta como más valiente e ilusionante su candidatura comparándola con el gris de la de cualquier otro.

Oír a esos militantes cantando en Cataluña el "España unida jamás será vencida" me hace augurar que este impresionante crecimiento en Cataluña no va ser sólo allí.

Otros han desistido de defender a España y su unidad sin complejos y con la valentía, ilusión y alegría con la que este partido ha celebrado hoy sus resultados, en lo que se me antoja como un efectivísimo mitin de cara a las generales.

A mi me han reconfortado en medio de esta melancolía que me produce la situación a la que nos han llevado quienes no han tenido la valentía que se requiere para gobernar y creer en unos principios en los que decían basarse.

Quizás esos cánticos devengan en los acordes iniciales de un réquiem por el PP.