lunes, 28 de septiembre de 2015

Rajoy certifica el desastre al decir que no lo hay.


Rajoy acaba de hacer una declaración institucional para decir que no pasa nada, lo que contradice que se vea obligado a hacerla. Y además, para llamar a quienes van a gobernar en Cataluña para que ayuden a superar la fractura social y para que respeten la ley. Ya hace falta ser ciego.

Vamos a ver, esas fuerzas que han ganado lo único que tienen en común es precisamente abundar en esa fractura, que ellos han provocado como parte del "procés", y continuar avanzando en dicho proceso. Y para ello la ley les importa un comino, no la aceptan como tal pues entienden que no emana de lo que ellos consideran como legitimación de la ley: que emane del pueblo catalán y no del español.

Este posicionamiento de Rajoy, por mucha razón que tenga, le quita toda la razón. Es tarde para hablar de legalidades, es un asunto político y de extrema gravedad. Apelar a la legalidad es una memez, los secesionistas harán movimientos para declarar la legalidad de lo que ellos quieran y pasarse por el forro la que no les guste.

Esto, lo que acaba de dejar bien claro para quienes aún no lo tuvieran, es que Rajoy no es ya garantía alguna para la unidad de España. Mas es responsable de habernos llevado a esta situación, claro; pero Rajoy lo es por haberlo permitido. No ha gobernado en este asunto y ya es tarde para decir que lo hará, y aún más para creerle.

Y para rematar dice que sólo cuatro de cada diez catalanes quieren la independencia. ¿Sólo?.., pues menudo éxito para quien tiene encomendada la tarea de velar por la unidad de España. Un 47% de electores favorables a romper con España ya es toda una ruptura; sobre todo de la sociedad española. Lo de Rajoy ya empieza a ser motivo de estudio en un diván.., de psicólogo. Por no hablar de la consideración que me merece que el PP lo siga apoyando como candidato en las generales.

En cuanto a Mas, ya tiene algo en lo que centrarse para no gobernar: convencer a las CUP para que apoyen seguir avanzando en el proceso. Pero Mas ya está amortizado, y tampoco tiene ya importancia quien encabece el procés, marcha solo.

Ahora sólo queda buscar a quien encabece la necesaria reivindicación de España y de ser español, y no sólo en Cataluña.