martes, 6 de octubre de 2015

El entierro

Me pregunto cuántos de los que desde el PP han criticado a Aznar lo hubieran hecho de creer que el Presidente de Honor de su partido tuviera algo que ver en la confección de las listas.
¿Es una crítica decir que Rajoy tiene barba? Pues lo que dice Aznar es tan obvio como eso; creerlo crítica es picarse por comer ajos.

Anoche me pareció vergonzoso cómo en 13tv se dedicaron a poner verde a Aznar, sólo por pagar favores al jefe. No fue análisis ni crítica, fueron intentos de descalificación ad hominem que, para mi, descalifica mucho más a quienes lo hacen.

Atacar a Aznar desde posiciones del PP, e incluso querer justificar a Rajoy por haber tenido once millones de votantes, es algo que demuestra la deriva de este PP y explica la huida de sus votantes "naturales".

Cierto que Rajoy tuvo todos esos votos, lo obtuvo aquel PP de Aznar del que Rajoy era heredero, con aquellos principios y aquellas promesas. Precisamente los principios que han decidido no defender y las promesas que no han querido cumplir.

Cierto que Aznar tuvo muchos errores, entre ellos algunos que han ayudado a que la situación catalana haya derivado hasta lo de ahora, pero también es cierto que en absoluto entonces se veía venir este rápido crecimiento del secesionismo, y ni siquiera se había planteado el Estatut del que emana todo él. Quien habla desde la sabiduría que dan los errores debería ser digno de ser oído. No es inteligente no hacerlo.

Y cierto también que estos ataques demuestran una miserable supeditación al jefe y no a las ideas. Atacan a quien representa los principios para seguir a quien parece ser el final; pero éste hace las listas, claro. 

Tal que en un entierro, siguen a un cadáver; político pero cadáver. Aunque intentar enterrar a Aznar es equivocarse de muerto.