martes, 27 de octubre de 2015

Otro aviso más, pero de actuar, nada.



Rajoy avisa de que va a avisar.

Rajoy ha dicho que comparecía para tranquilizar a los españoles, catalanes incluidos, pero a los que ha tranquilizado de verdad es a los secesionistas. Ya han empezado a responder.

Un policía que asiste a un intento de asesinato no puede decir que no actúa hasta que se lleve a cabo el asesinato. Debe de impedirlo. Pues lo mismo.

Esta comparecencia de Rajoy no tiene más sentido que dejar sin argumentos a los secesionistas si se actúa contra ellos. Pero si se actúa, no si se espera a que culminen el procés para actuar. Entonces será tarde, como ya es tarde para amenazas y avisos. Esos avisos debieron hacerse desde el minuto cero, y ni siquiera, pues el que un Gobierno aplique la ley no requiere de aviso alguno, se supone que tiene obligación de hacerlo.

Y lo que me parece un error de bulto es poner como garantía de que se mantendrá la unidad de España su permanencia en la Presidencia del Gobierno. Esa unidad tiene que estar garantizada independientemente del gobierno que sea, pues debe velar por que la soberanía resida en el pueblo, no en partes de él.

Así que para garantizar eso habría que haber cambiado las leyes si éstas no son garantía suficiente de ello. Y si lo son, huelga la apostilla de "mientras yo sea Presidente".

Lo de esa contestación a una de las preguntas hablando de la reforma del Tribunal Constitucional como herramienta para frenar al secesionismo, ya avanza que será de ese instrumento del que se valdría y no de la acción de gobierno. No es el Tribunal Constitucional quien debe actuar, es el Gobierno. Ya está bien de tirar balones fuera.

No sería entendible esta declaración si no está ya tomada la decisión de actuar, y si está tomada, dilatarla es favorecer al secesionismo. En cualquier caso, decepcionante. Y muy lejos de transmitir firmeza.