martes, 15 de diciembre de 2015

Bipartidismo, adiós.


Para mí el debate se ha quedado en tablas. Mucho hablar del pasado y poco del presente y del futuro. Sánchez, muy agresivo y muy en el papel de ponerse en plan podemita antiguo. Hoy, a su lado, Pablo Iglesias es un caballero.

Sánchez no llevaba mal el debate hasta que ha entrado en el cuerpo a cuerpo y el insulto personal. Ahí se acabó el debate, lo reventó.

Rajoy se ha defendido bien teniendo en cuenta lo que tiene encima y que Sánchez no ha parado de insultar e interrumpir, pero lo ha pasado mal. Sánchez ha querido ganar una bronca, no un debate para presidir España. Y puede que ni siquiera para presidir su partido tras las elecciones.

Creo que el debate habrá reafirmado el voto de quienes ya iban a votar a Rajoy y que Sánchez ha perdido el voto de centro sin lograr robarle votos por la izquierda a Podemos.

O lo que es lo mismo, la bronca puede haber quedado en tablas, pero el objetivo lo ha perdido Sánchez. Aunque los verdaderos ganadores son Podemos y Ciudadanos.