domingo, 28 de febrero de 2016

El sí militante


"Según fuentes socialistas, la participación pasa por muy poco la mitad del censo: un 51,7% de los 189.167 militantes, alrededor de 95.700 militantes, han acudido a votar a sus agrupaciones o lo ha hecho vía online en la página web del PSOE.
De ellos, un 78,97% respalda el pacto con Ciudadanos..." 
¿Qué?¿Con Ciudadanos? A ver, a ver... La pregunta es: "¿Respaldas un pacto para un Gobierno progresista y reformista? ¿Sí o No?". ¿Dónde se cita a Ciudadanos? Ese "sí" puede aplicarse perfectamente a cualquier pacto, incluido uno con Podemos. Sánchez no se hubiera atrevido a preguntar a su militancia directamente por un pacto con Podemos en contra de las líneas rojas de la Ejecutiva, pero no olvidemos que esa consulta se convocó para eso, no para pactar con C's. Por lo que más bien parece un gol a ésta y a las baronías díscolas.

Si no sale adelante su investidura estará moralmente autorizado por su militancia para echarse en brazos de Podemos diciendo que él hizo todo lo posible por evitarlo y señalando al PP como culpable de ello. Así que el PP debería estar más atento a eso que a salvar a Rajoy acusando a Rivera de todos sus males y con todo tipo de triquiñuelas, incluida la de presionar al Rey poniendo en la picota a su padre el Rey Juan Carlos.

Esto último es lo que parece estar juzgándose en el caso Noos y usándose por la fiscalía para salvar a quienes intenta presentar como los amantes de Teruel -tonta ella y tonto él- para dejar caer a la opinión pública que la trama estaba dirigida por Zarzuela y rubia acompañante. Que se sepa, en ese juicio se juzga las irregularidades del caso Noos, no a la Corona, pero la Fiscalía dependiente del Gobierno se empeña en que parezca otra cosa.

Y no me vale el cuento de que la justicia es independiente y que la prueba son los casos que están saliendo contra el PP. De eso nada. Los casos que están saliendo contra el PP y que avanzan rápidamente son los que afectan al "otro" PP, al de Madrid, por ejemplo, presentados como ajenos al PP de Rajoy. Cospedal ya dijo que ella no sabía nada de lo que ocurría en el PP de Madrid, como si ella fuera Secretaria General de un partido distinto y el PP madrileño no formara parte del PP que ella dirige. Sin embargo el caso de Rita Barberá, que sí afectaría de lleno a Rajoy, se ha frenado sine die por obra y gracia -¡oh casualidad!- de la Fiscalía al descubrir que ella está aforada. Y la pobre no puede hacer nada por evitarlo aunque está dispuesta a declarar. Pues eso es mentira, si estuviera dispuesta a declarar puede hacerlo saltándose su aforamiento, pues éste es una prebenda, no una obligación.

Así que aprovechando que nos hacen creer que la fiscalía actúa de forma independiente, ésta se dedica a presionar a la Corona, pues atacar al padre del Rey afecta a éste y a la Institución. Lo que no se sabe bien es porqué se presiona, aunque es evidente que la animosidad contra el Rey salta cuando éste no se pliega a los deseos de Rajoy y designa a Sánchez para que intente la investidura.

La firma de los pactos PSOE-Ciudadanos está claro que es un intento de sumar al PP, pues sin él no se puede llevar a cabo lo que se ha firmado. Evidentemente es un punto de partida para intentar que el PP se sume a intentar la gran coalición. Pero Rajoy, como no lleva la voz cantante por haberse quitado de en medio, intenta desacreditar a quien está haciendo esfuerzos ímprobos para lograr que los personalismos y ambiciones de los líderes de PP y PSOE impidan esa coalición.

Para Rajoy, y para sus serviles súbditos, llegar a acuerdos con el PSOE es evidencia de que Rivera se ha definido políticamente por la izquierda y hasta Cospedal añade que se ha convertido en la muleta del PSOE. Claro que eso no es aplicable al PP si consigue esos acuerdos que Rajoy intentó y Sánchez se negó, incluso hasta el punto de rechazar tomar un café tras decirle que no y no, y que no es no. Así que a partir de ahora nadie puede pactar con el PSOE sin sufrir la condena de este PP marianista que aclama a su líder erigido en caudillo del "dolce far niente". Sólo ellos tienen la autorización divina para intentarlo una vez lavada la afrenta con un no y un rapapolvo en la sesión de investidura.

Lo del "no es no" descalifica democráticamente a quien desprecia tener en cuenta a siete millones y medio de votantes, y el que eso haya asustado a quien debería haber aceptado la oferta del Rey y ser quien liderara los esfuerzos para llegar a acuerdos, descalifica a quien la rechazó y hoy intenta descalificar a quienes han hecho al menos el esfuerzo de intentarlo.

Si se consigue que los descalificados no se sienten en el tablero de juego, a lo mejor la jugada la termina ganando el constitucionalismo y todos los españoles. Si no, el éxito de Ciudadanos por haber alejado el Pacto con Podemos se puede trocar en fracaso de todos. Pero empiezo a pensar que así como hay quien es capaz de lo que sea por lograr la Presidencia, también hay quienes son capaces de todo con tal de no concederle ni un mérito a Rivera.

El PP se empieza a parecer demasiado a una mujer despechada deseosa de venganza, más que a un partido responsable capaz de negociar para que el futuro de España no sea caer en manos de los soviets podemitas. Porque unas nuevas elecciones no alejarán ese riesgo, puede que todo lo contrario.