miércoles, 24 de febrero de 2016

Pactos, cámara y ¡acción!.


Rajoy anda como pollo sin cabeza por las televisiones intentando lograr un protagonismo que él solito se encargó de perder y cedérselo a Sánchez. Imposible empeño que lo único que evidencia es su pataleta y la eterna repetición de ese "hemos ganado" que cada vez suena más ridículo pues, de ser cierto, no se entiende que no se haya atrevido a aceptar el encargo del Rey. Ni que no consiga llegar a acuerdo alguno con nadie que no sea consigo mismo y "su entorno".

El pacto claro que es parte de la función de teatro, es una función especial para los militantes del PSOE de cara a la consulta interna. Es mucho mejor que piensen en estos acuerdos que en "Podemos sí" o "Podemos no". Eso no conviene. Aunque hay algunos puntos de esos acuerdos que no son moco de pavo y refuerzan a Ciudadanos en su posición de que son los que impiden que el PSOE derive hacia la extrema izquierda. Por ejemplo, lo del Poder Judicial. Y lo de los impuestos. Y lo de asegurar la igualdad en educación y sanidad.

Como ya apunté no hace tanto, Sánchez se encargará de atraerse a los votantes del PP presentando cosas que coincidan con su programa para así evidenciar que Rajoy vota en contra de sus propias propuestas si no lo apoya. El asunto de las diputaciones y reducción de ayuntamientos no está tan lejos de aquello que propuso UPyD y a lo que el PP no puso mala cara. Por poner otro ejemplo, votar que no a la reforma del Poder Judicial puede ser letal, eso iba en su programa y no sólo no lo cumplió sino que lo reformó en sentido contrario a lo prometido. El asunto de las diputaciones y reducción de ayuntamientos no está tan lejos de aquello que propuso UPyD y a lo que el PP no puso mala cara.

Para ganarse a los suyos, en esa consulta que es un pulso a su Ejecutiva, no tendrá más que decir que el pacto dice lo que no dice, pocos se lo leerán.

Con esa jugada, pase lo que pase, quedará claro para la opinión pública que quienes no quieren trabajar por España, y para que haya gobierno, son PP y Podemos. Rajoy perdió esta partida desde antes de no atreverse a aceptar presentarse a la investidura, justo desde que no hizo nada durante un mes antes de ir a ver al Rey.

Y otra cosa que se consigue es evidenciar la pataleta de Iglesias y su poca vocación democrática, que no considera gobierno nada en donde él no esté. Justo lo mismo que evidenciará la pataleta del PP. O sea, que la jugada es muy buena. Otra cosa es que sirva para ganar la partida.