miércoles, 16 de marzo de 2016

Acordando que Rita no truene.


El asunto de Rita está teniendo un efecto colateral para Rajoy: resulta que esa adhesión inquebrantable de la que su entorno no hace más que hablar, se resquebraja.

Lo que a él le dejaba tranquilo y satisfecho resulta que a parte del PP no le parece lo mismo. Lo importante en este asunto no es tanto la situación de Rita Barberá dentro del partido sino la de aquel al que ayudó a hacerse con el control del partido.

Rajoy se ha visto obligado a permitir la apertura de expediente informativo contra ella. Por mucho que ahora se intente hacer creer que no hay diferencia entre lo dicho por Rajoy por la mañana a lo dicho y hecho por el PP por la tarde, la realidad es que ha perdido su primer pulso. Y ha hecho pasar a segundo plano lo que Rajoy quería hacer noticia: la decisión de Barberá de ir a declarar "voluntariamente" ante el juez. Esa voluntariedad había sido decidida ya hace un par de días y se ha forzado a Rita a aceptarla. O sea que Rajoy ha doblado el brazo a su amiga y el partido ha doblado el brazo a Rajoy al parecerle insuficiente el apaño. Veremos a ver si eso no hace que Rita truene.

Eso es lo importante de este asunto, que por otro lado judicialmente no es más que un bluf y una pésima instrucción de un juez con ganas de medrar en los medios. Muy oportuno para que esos medios tapen con esas menudencias de 50.000€ los miles de millones del caso de los ERE y el que Chaves y Griñán se sienten en los juzgados.

Y si no, que alguien cronometre el minutaje que el Juez de la Horca, Ferreras, dedica a una cosa y a la otra en su tribunal de la Sexta.