lunes, 4 de abril de 2016

La Emperatriz del gofio.

Un comportamiento psicópata, parece. Esta persona no parece estar en su sano juicio y debe creerse la emperatriz del mojo picón. Ni te cuento lo que desparramaría si llegara a un cargo de más responsabilidad, aunque ya es un peligro como juez y diputada. Ella quiere las maletas a 200 metros y a sí misma a kilómetros por encima del resto de los mortales.
Para ganar las oposiciones no hacen pruebas psicológicas, y para diputado, menos aún. Que los canarios estén representados por un personaje de este cariz no dice mucho de ellos, aunque me consta que la mayoría no son así. Y esto nada tiene que ver con ideología alguna, tan sólo con delirios de grandeza y psicopatías varias. Lo de "usted no sabe quién soy yo" no tiene signo político, tan sólo indica prepotente imbecilidad. Y hay quienes lo creen mérito.
El mismo escenario, los mismos malos modos y la misma protagonista: Victoria Rosell tiene un nuevo incidente en el aeropuerto de Telde.
WWW.LIBERTADDIGITAL.COM|DE LIBERTAD DIGITAL