…vamos a contar mentiras, tralalá.
Tal parece que De la Vega recuerda esa cancioncilla propia de los campamentos de la OJE, de la Sección Femenina y de las aulas donde se impartía aquella asignatura franquista predecesora de la actual EpC, FEN, aunque a aquella se le diera muchísima menos importancia que a la actual. Y seguro que la cantaba tan represaliada como dice que lo fue su padre, alto cargo del franquismo por mucho que ella mienta para ocultarlo.
Podría simplemente haber renegado de la ideología de su padre, como hizo y hace la portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Manu Menéndez, hija del Capitán de Navío Camilo Menéndez -ya fallecido y célebre porque, consecuente con sus principios, acudió al Congreso el 23F a dar su apoyo moral a Tejero, convirtiéndose en el militar de mayor graduación presente en las dependencias parlamentarias en aquel episodio- de quien renegó ya hace mucho. Pero no, la Vicepresidente opta por lo que ya nos tiene acostumbrados: por la mentira y la manipulación para ocultar la realidad.
Y la realidad es que su padre efectivamente ostentaba un cargo provincial durante la República, cargo del que fue destituido tras la guerra. Exactamente igual que muchos otros, pero en absoluto fue represaliado. Los represaliados se las vieron con tribunales, cárceles y hasta con paredones. No fue ese el caso del señor Fernández de la Vega, a quien recuperó para una delegación provincial de Trabajo nada menos que Girón de Velasco, a la sazón Ministro de Trabajo y fundador nada menos que de Falange de la JONS. O sea, más extremista que Franco pero con mucho.
Pero eso no lo dice la Vicepresidenta, quien tras ser presentada en Paraguay como hija de un alto cargo del franquismo -lo tiene bien merecido por esos paseitos sudamericanos que se da los últimos veranos sin que sepamos de ellos nada más que se los pagamos todos- dijo en su habitual tono de sentar cátedra, con la única autoridad que le da su enorme caradura y desparpajo para la mentira, que su padre no había sido un alto cargo del franquismo, sino un represaliado del franquismo; lo que según las crónicas provocó los aplausos de sus compañeros de periplo y pelotas varios.
Es el mismo desparpajo con el que asegura no haber usado jamás las ruedas de prensa posteriores a los Consejos de Ministros para criticar al PP; o con el que aseguró que no había dado un mítin a niños de un instituto valenciano en campaña electoral; o con el que es capaz de decir que el Gobierno es austero tras saberse de los abusos de medios públicos para asuntos de partido. O el mismo desparpajo con el que usa de Instituciones públicas para sus cuitas privadas, como es el caso del uso de la Fiscalía como si de su gabinete jurídico privado se tratara, para defenderse cuando se le pilló con el carrito del helado en lo de su privilegiada inclusión fuera de plazo en el censo de un pueblo donde es evidente que no vive.
Es ese mismo desparpajo el que usa para apoyar a aprendices de tiranos, al mismo tiempo que EEUU se desmarca de ellos, y luego intentando aparentar que nuestra política exterior es coherente contradiciendo lo dicho por el Ministro del ramo justo dos días antes. El mismo con el que defendía la honestidad del dimitido a la fuerza anterior director del CESID, o la rectitud de Chaves con lo de la adjudicación de ayudas a la empresa que contrató a su hija precisamente para conseguir dichas ayudas. Rectitudes consideradas verdades de fe por el simple hecho de que ella así lo asevera.
Poca credibilidad puede darse a quien así se comporta de forma habitual, por mucho que haya una cohorte de informadores para quienes esta mentirosa es quien más trabaja y crédito merece de todos los miembros del Gobierno. A lo mejor sí es la que más trabaja de todos ellos, pero su trabajo va en función de sus intereses partidistas, no necesariamente para el interés de todos. Además de que, a la vista de lo visto, tampoco eso es un mérito dentro de un Gobierno de incapaces y no muy dedicados políticos, en quienes se valora mucho más su sectarismo y afección al caudillo que su capacidad.
Así que ahora también parece que lo peor de la crisis ya ha pasado, según esta Vice y el Presivice Zapatero convertido en nuevo caudillo. Tendrán que seguir usando de esa caradura y desparpajo para decírselo a los nuevos parados que con toda seguridad habrá este otoño, coño. (Lo siento, pero es que con eso de la cancioncilla se me escapó una rima).
sábado 8 de agosto de 2009
Ahora que estamos reunidos...
sábado 1 de agosto de 2009
Objetivos
Eso de que la ETA no conseguirá nunca sus objetivos, es mentira; ya ha conseguido demasiados.
La declaración del Lehendakari vasco, Patxi López, diciendo que "ETA no conseguirá nunca sus objetivos", es el paradigma de la falacia a la que asistimos desde hace mucho tiempo. Dice esto con la ikurriña detrás, con la bandera de un partido impuesta por la ETA. Esa bandera es la que se han tragado los vascos como identitaria de su tierra. Es la que los niños toman como suya, como la de su patria chica, pero no es más que la imposición de la de un partido gracias a que la ETA la estuvo reivindicando como bandera del País Vasco; ese partido es el PNV, el mismo de donde nació la ETA, y que ya lleva treinta años manipulando la enseñanza y generando odio a España.
Esto de que la bandera de un partido se erija en la de un país no se da más que en los regímenes totalitarios, como lo fue el de la URSS, pero no en otros. Ni siquiera en el régimen franquista, pues contrariamente a lo que han hecho creer los nacionalistas en otra de sus mentiras, la bandera de España es muy anterior a Franco. Fue la República quien la cambió y Franco el que la repuso, pero era la bandera de España, no la suya. Y menos aún, la de un partido.
La banda ETA no habrá conseguido todos sus objetivos, pero sí muchos. Aquellos que dicen que no ha logrado nada porque aún el País Vasco no es independiente, están aceptando una falacia o simplemente están en la inopia. Pero esa inopia es responsable también de que ETA aún perviva. Esa inopia ha adormecido las conciencias y ha hecho mirar hacia otro lado mientras la ETA avanzaba en sus logros gracias a la rentabilidad que lograban del terror los nacionalistas, sobre todo el PNV.
Es la inopia de estos que condenan el terrorismo casi al mismo nivel que condenan a quienes piden cadena perpetua para los terroristas. Son esos que se escandalizan cuando la gente pide pena de muerte para estos asesinos. Son los que andan con el cuento de la reinserción para estos animales y obvian que hoy mismo se han hecho encuestas que arrojaban hasta un 92% de posturas favorables a la pena de muerte para estos casos.
Es la inopia de quienes miran para otro lado mientras en el País Vasco se vive la mayor falta de libertad que haya existido nunca. donde muchos cargos electos viven con escolta permanente. Donde en la calle mandan los hijos de puta que llaman hijos de puta a todos los demás y perros a todos los españoles. En donde no existe democracia porque no hay libertad a la hora de votar. Ni a la hora de opinar. En donde los padres quieren que sus hijos aprendan euskera para poder vivir sin ser señalados con el miedo a la amenaza terrorista. Donde no se atreven a discutir un trapo inventado e impuesto, pero que aceptan que en las escuelas no esté por ningún lado la bandera de todos.
Es la inopia de quienes no quieren darse por enterados de la cobardía de todo un pueblo sometido por el miedo. Es la misma inopia de los que no querían ver en la Alemania nazi los disparates que se cometían enfrente suyo. Es, en definitiva, la inopia de los cobardes.
Esos que dicen que la ETA no logrará sus objetivos y que no ha logrado ninguno, se olvidan de que el euskera se está imponiendo de forma obligatoria, y que fué la ETA quienes empezaron con esa cantinela diferenciadora. Olvidan que hay un 30% de la población que hoy se considera enemiga de España y quiere independizarse. No se paran a analizar que la utópica paranoia de ese ente llamado euskal erria está hasta en el Estatuto de Guernica y es admitido hasta por parte del PP como seña cultural. ¡Cultural algo inventado por el nacionalismo e inexistente!
¿Como puede decirse que la ETA no ha logrado objetivos si ha estado representada en Europa, en el Parlamento Vasco y hasta tiene ayuntamientos en donde mandan? ¿Como puede sostenerse eso si uno de cada tres niños vascos estudia en ikastolas con un modelo que les presenta un país vasco como una entidad independiente de España y Francia y formado por un territorio que no es real?, cuando es un hecho que el país vasco nunca ha sido más que sus tres provincias y jamás tuvo bandera propia hasta que han impuesto la del PNV, inventada y diseñada por el hermano de su fundador basándose en la bandera inglesa. ¡Pero si hasta para muchos curas vascos es lo mismo una víctima del terrorismo que un terrorista muerto! Sin olvidar que acaba de cumplir cincuenta años; muchos más de la mitad en esta democracia partidista o partitocracia poco demócrata, y que ha sido desde que en la transición se pusieron en la calle a los presos de la banda, por una amnistía general, cuando más muertes indiscriminadas han producido.
Claro que ha logrado buena parte de sus objetivos, y entre ellos -además de lo antaño conseguido en Lemóniz y en la autovía de Leizarán- está matar y tener aterrorizados a los vascos, a los políticos, a los periodistas, a los empresarios, a los jueces, y a toda España; y eso a la vista está. Además de haber logrado expulsar a casi 400.000 personas no nacionalistas de allí, con lo que logran variar el equilibrio de fuerzas entre los votantes. Así que si es falso lo que dicen que no ha logrado, ¿como creer lo que dicen que no lograrán? Y cuando dicen que la ETA está muy debilitada, ¿qué creer ante esta demostración de organización, capacidad y fuerza que acaba de hacer?
jueves 30 de julio de 2009
No más palabras
Ahora vienen las frases, tan manidas como hueras, de los políticos doliéndose por la brutalidad de ETA, como si ésta fuera una novedad.
Ya no es tiempo de palabras. Ya no es tiempo de tibiezas. Ya no es tiempo de andarse con miramientos. Ya no es tiempo de aguantar provocaciones continuas protegidas por jueces con ínfulas de estrellas mediáticas. Ya no es tiempo de legitimar a estos hijos de puta compartiendo objetivos o financiando a sus familias y a las organizaciones que los apoyan. Ya no es tiempo de recoger nueces de nogales agitados por estos enemigos declarados. Es hora de acabar con ellos. Y con quienes les apoyan, toleran o incluso les guiñen el ojo; y con quienes piensen siquiera en volver a sentarse con ellos.
Ya es hora de disolver los ayuntamientos en donde siguen cobrando, no de decir que se va a acabar con ellos sin hacer absolutamente nada. El que argumenta que ya se hace mucho porque se les detiene, olvida que eso no es mérito sino obligación de las Fuerzas de Seguridad y de las autoridades que las dirigen, lo contrario sería delito. Su detención debe de ser lo normal. Y sus condenas. Y su aislamiento y rechazo social.
De no hacerse así ya, lo normal pudiera ser que se les linche. Lo normal puede ser que la sociedad se tome la justicia por su mano, precisamente por la ausencia de justicia. A lo mejor lo normal sería ir destrozando sus sedes y organizarles asonadas a sus familias. O destrozar los chiringuitos donde se emborrachan y hacen colectas.O ir a más y quemar sus casas. O las casas de quienes no se posicionan claramente en su contra. Lo normal sería que la sociedad clamase contra los responsables políticos que no han sabido o querido acabar con esta lacra que ya sufrimos durante cincuenta años. Y que esa sociedad exigiese a sus representantes que endureciera las leyes, para que ningún cobarde juez tuviera la tentación de no ser firme en la defensa de esa misma sociedad a la que se mata constantemente sin una respuesta contundente y firme. La sociedad tiene un límite, incluso ésta.
Estos que dicen hablar en nombre del pueblo vasco nos atacan a todos además de querer despojarnos de lo que es nuestro. Estos animales matan en nombre de ese pueblo que consiente que parte de ese pueblo salga a la calle a homenajear a estos cobardes como si fueran héroes. Estos bestias son nuestros enemigos declarados y todo el que no esté claramente en su contra, también. Estos degenerados intentan ahora destrozar una de las pocas fuentes de riqueza de la que vivimos, el turismo. Estos que dicen hablar en nombre del pueblo vasco convierten en cobarde a todo el pueblo vasco que no se atreva a salir a la calle a exigir que se les expulse de esa sociedad, avisando que de no hacerse será ese pueblo quien lo haga aislándolos o de cualquier otro modo.
Las palabras de quienes ahora repiten la misma cantinela que siempre, pero que no ponen en marcha iniciativa alguna para impedir que consigan esos objetivos que se dicen que no conseguirán, suenan hipócritas cuando esos objetivos se van alcanzando a pasos agigantados. Y da igual quienes las firmen. Lo que hay que hacer es actuar, el tiempo de las palabras ha pasado. A los enemigos se les combate, no se les habla.
Descansen en paz estos dos Guardias asesinados, Carlos Saenz de Tejada García y Diego Salva Lezaun, pero que no tengan paz ni descanso quienes lo han hecho ni quienes los apoyan. Ni quienes sacan provecho de eso, ni quienes homenajean a los asesinos, o siquiera quienes no apoyan que se retiren sus fotos. Ni tampoco quienes permiten que sigan en las Instituciones teniendo instrumentos legales para expulsarlos. Ya no es hora de palabras. Es hora de actuar y de que quien no actúe pague por su parte de culpa.
Nota: Patxi López ha suspendido sus vacaciones para ir junto a Rajoy y Zapatero a la capilla ardiente. Pero ya debió hacerlo ayer ante el intento de masacre. Ha sido nefasta la imagen de una Lehendakari en funciones dando la cara, mientras el que tenía que estar allí estaba de vacaciones. Para esto nadie hubiera puesto un pero a cualquier gasto en su transporte. Las formas también son importantes. Aunque no suficientes. Ya no.
La Audiencia Nacional ha desautorizado a Pedraz y le ordena que prohiba los homenajes que no prohibió. ¿Se estará recuperando la vergüenza en ese órgano carente de sentido?
lunes 27 de julio de 2009
Koldar Herria
Patxi López se baja los pantalones ante el PNV
Marcha atrás. No se eliminará la imbecilidad de lo de euskal herria. Pero, eso sí, se intentará explicar a los niños lo inexplicable. Se les intentará explicar que viven en un país inexistente más que en la mitología nacionalista. En un país que existe tan sólo porque allí hay quienes hablan euskera, ese idioma que no ha servido como medio de transmisión de ideas, pensamientos, sentimientos, cultura y conocimientos. Ese idioma que ha tenido que reinventarse para que pudiera hacer referencia a cosas cotidianas de hoy. Ese idioma que sus padres no hablaron en casa pero que aprendieron en las ikastolas y que ahora les imponen, convencidos de que les será absolutamente imprescindible gracias a la imposición nacionalista.
Habrá que explicarles que viven en un país que tiene un Estatuto en donde se dicen idioteces que se aceptaron incluir por miedo, por la cobardía de quienes deberían defender la cordura y el interés general pero que están acobardados ante la amenaza del terrorismo nacionalista. Y ante las imposiciones de aquellos que no se posicionan claramente contra esos asesinos, precisamente porque coinciden en su misma paranoia utópica. Pero se les dirá que ese pais en realidad es otro y está formado por tres provincias españolas. Tras ese galimatías no es raro el caos mental que se producirá en sus cabecitas en donde, tarde o temprano, seguirán inculcándoles que son distintos.
Sin embargo, ese motivo por el que se les dice que son distintos, no se esgrime para decirles que son iguales. Iguales al resto de españoles que tenemos un idioma común y que sí cumple de sobra con lo que debe ser un idioma. Y que por ello es hablado por más de cuatrocientos millones de personas en el mundo y en el que se han escrito obras maestras de la cultura universal. Un idioma que no se pretende imponer poniendo bombas o disparando a la nuca a nadie. Un idioma que es tan suyo como del resto de españoles, que sin embargo tratan con ventaja a su región y que financian con sus impuestos más a la región vasca que a las suyas propias. El concierto vasco no es más que recibir mucho más que lo que se aporta, en lo que también hace distintos a los que allí viven, pues su falta solidaridad es efectivamente muy distinta a la solidaridad del resto de españoles.
Ahora el Gobierno Vasco dice que hay que garantizar que todos los vascos hablen a la perfección los dos idiomas: el común desde hace siglos, y el reinventado. Reinventado para dividir y crear un signo de identidad que tan sólo tenían quienes hablaban en sus casas aquel idioma; idioma que por cierto no tenía tal definición al carecer de elementos que lo definieran claramente como tal. Mantener lo identitario me parece justo, imponer algo artificialmente para luego esgrimirlo como identidad diferenciada, no. Con lo que los vascos -y todos quienes vivan en el País Vasco- tienen al menos una obligación, un deber más, que el resto de los españoles. Y un derecho menos: el de elegir que sus hijos se eduquen en su idioma materno si este es el común, el oficial en todo el Estado, y el que sus hijos puedan optar por no estudiar el idioma local de forma obligatoria. De esta forma, lo que debiera ser el derecho a conocer el euskera, se convierte en una obligación.
Además de que es un atropello a los derechos de los que ni hablan euskera ni tienen interés en hablarlo, ¿por qué motivo se va a obligar a sus hijos a hacer un esfuerzo para ser bilingües en un idioma que sólo usarán para entenderse con quienes ya se entienden en otro mucho más universal? Me parece bien que se ofrezca la posibilidad a los padres de que sus hijos hagan dicho esfuerzo, pero es un atropello dictatorial el imponerlo. La Constitución solo obliga a los españoles a conocer un idioma, no todos. Y ese idioma es el común a todos los españoles sin distingo alguno, por lo tanto sería el más democrático si aceptamos la cursilería imperante de adjetivar como democrático todo.
El intentar explicar lo inexplicable no pasa, por lo visto, por inculcar a los niños su realidad. Su realidad española, europea, y también la vasca. Pero la realidad vasca, no la utopía de unos iluminados que quieren hacerla realidad a base de imponerla. Pero como esa idiotez se aceptó en el título preliminar del Estatuto de Guernica, pues ahí está el resultado: ahora hay que explicar a los niños la inmensa idiotez cometida entonces y seguir hablándoles de euskal herría. Pero no se les explicará que los episodios más gloriosos protagonizados por vascos lo han sido en su faceta de españoles. Como parte de España, el País Vasco y sus hijos han colaborado en la historia común de forma destacada, pero eso se obvia y parece que la historia que quieren imponer es una historia muy localizada y breve en el tiempo: tan solo el corto periodo en que las utopías nacionalistas tuvieron un atisbo de oficialidad, por cierto, infinitamente menor que el actual.
Entre estos defensores de la idiocia nacionalista los hay que despotricaban contra el término hispanoamérica, usado para definir al conjunto de países del continente Americano que hablan español. Ese término jamás tuvo connotaciones nacionalistas o excluyentes, pero aún así decían que usarlo era un símbolo de nacionalismo español e incluso de imperialismo. En absoluto se usó nunca para generar un sentimiento de país, y ni mucho menos de nación, por lo que es un absurdo equipararlo a movimiento nacionalista alguno. Pero ya digo que ha sido -y es- algo que los nacionalistas regionales no aceptan. Sin embargo quieren que los demás aceptemos sus imposiciones basadas en la misma sinrazón. Sinrazón que además tiene el agravante de que quienes hablan el euskera como lengua materna son una minoría en el territorio al que designan como euskal herria, mientras que en hispanoamérica es absolutamente indiscutible el uso del español.
Claro que dentro de esa minoría, son mayoría los que pretenden imponerse con las pistolas; asesinando, extorsionando y atemorizando al resto de los vascos y de la sociedad española en general. Pero lo hacen a sabiendas, lo hacen para generar rechazo y luego ir de víctimas haciéndose pasar por oprimidos e intentando robarnos a todos un territorio en donde quieren imponer que todos hablen un idioma que les diferencie del resto. Y no tienen empacho alguno en usar incluso argumentos tan racistas como la diferenciación del Rh. Aunque no hacía falta llegar a ese extremo pues ya tienen una diferenciación clara: la cobardía que ha llevado a esa sociedad al punto en el que se encuentra. Es el único lugar en Europa en donde los cargos electos tienen que ir con escolta y en donde es común la extorsión y el chantaje. Chantaje que llega hasta el propio Gobierno vasco. Y hasta el Gobierno de España, claro. Y funciona. Y es que estamos en koldar herria, el país de los cobardes.
sábado 25 de julio de 2009
Presupuesteños y subvencioninos.
Es totalmente inaceptable que los sindicatos -y en menor medida la patronal- se financien de los presupuestos.
Zapatero ha hecho causa común con los sindicatos contra los empresarios y avanza una medida populista de aumento del gasto que no creará empleo en absoluto. Por decreto aumentará la protección a los desempleados sin cobertura alguna. Eso puede que sea una medida social, pero en absoluto una medida que vaya en la línea de generar empleo. Y no hay política más social que la que va encaminada a la creación de trabajo. Todo lo demás son parches e incluso limosnas para acallar a quienes podrían salir desesperados a la calle para subsistir.
Esta nueva operación de imagen que pretende presentar a este inepto que tenemos por Presidente como valedor de los desamparados, cuando es en buena medida responsable de su desamparo debido a que no toma medidas para contener el paro ni para crear empleo, es parte de lo que dicho Presidente es: un bluf mediático, un producto de marketing, una marca bien vendida, un ZP de la vida. Zapatero habla para sus incondicionales, no para la sociedad en su conjunto, y olvida que es el Presidente de todos y no solo de los suyos. Es el presidente de los empresarios tanto como lo es de los sindicatos y de los trabajadores, aunque esté absolutamente compinchado con los sindicatos y sea el garante de sus prebendas y privilegios a cambio de que no le ataquen a él. Por eso se suma a dar carnaza al populacho y acusa a los empleadores de ser los culpables de que se pierda el empleo.
Los empleadores crearán empleo sólo si ello se les permite. Si con ello crean riqueza y ganan dinero. Nadie pone una empresa como obra de caridad. Se crea una empresa para tener un medio de vida, y como consecuencia se crea empleo. Pero ello sólo será posible si se permite que el empresario compense el riesgo que corre con una posibilidad de ganancia. De lo contrario, no correrá el riesgo y por tanto no se creará empleo. Y lo de acusar a los empresarios de crear paro es tanto como acusarlos de querer arruinarse. Un absoluto disparate demagógico destinado tan sólo a la agitación y propaganda como en los mejores tiempos de la Unión Soviética. Pero de todos es sabido que esa economía socialista quebró por imposible. Y por corrupta.
Pero tal parece que ese es el modelo que gusta a los ignorantes que viven de ser liberados sindicales y que no sirven para nada más. Unos sindicatos que solo son unos chupones del presupuesto y de los propios trabajadores, no son lo que un sindicato debiera ser. Estos sindicatos llegan hasta el punto de ganar dinero con el paro. Sí, como suena; no sólo ganan dinero asesorando laboralmente o jurídicamente a quienes pierden su empleo, sino que llegan hasta el disparate de ganarlo con los ERE -Expedientes de Regulación de Empleo- informando favorablemente aquellos que les proporcionan un beneficio económico. Es decir, la empresa que quiere sacar adelante un ERE, tiene que pagar lo suficiente a los sindicatos para que estos informen favorablemente. Y si ese informe es favorable, pues todos al paro. Algo que es como para partirles la cara, ¿o no?
Estos sindicatos no sólo son defensores de una casta privilegiada de trabajadores a los que consiguen que se les suba el sueldo por encima del incremento del nivel de vida, sin ápice de solidaridad hacia los que pierden sus empleos o hacia quienes tienen empleos temporales, sino que ellos mismos se han convertido en protectores de sueldos a sus liberados que no trabajan en absoluto en lo que debiera ser el trabajo por el que se les paga. Son una casta, una mafia más bien, que agitan y empujan -incluso con amenazas físicas- al resto de los trabajadores hacia huelgas que no son otra cosa que chantajes para conseguir sus privilegios. En ese empeño han creado más puestos en el paro que puestos de trabajo, pero eso sí, los trabajadores a los que se apoyaba han aumentado sus privilegios respecto al resto. Y son dóciles a las órdenes sindicales, por lo que esos sindicatos controlan los grandes centros de producción y las administraciones pública. O sea, a los trabajadores más privilegiados.
Ahora vuelven al cuento inicial, a señalar como los malos de la película a los que crean empleo. A volver con el rollo del empresario opresor, cuando no hay mayores opresores que ellos mismos. Ni mayores manipuladores en beneficio propio.
Ya basta de que entre todos paguemos a quienes viven del cuento y además no aportan nada. Basta de subvenciones a los sindicatos, basta de subvenciones a la CEOE para cursos que no valen para nada. Si se necesitan cursos, que se financie a quienes los reciban y que sean las Universidades o centros especializados quienes los impartan. Porque ¿qué valor académico tiene un curso de la CEOE o uno sindical? Ninguno, aunque puede que sirva para que se conceda algún empleo para justificar dicho dispendio. Con lo que se abunda en la imagen mafiosa de estas organizaciones que puede que te den un empleo si haces un curso con el que ellos ganan ingentes cantidades de dinero a costa de todos. Así están las cosas.
Y quien se ha erigido en El Padrino de todo esto no es otro que Zapatero, que se permite hasta amenazar al presidente de los empresarios avisando de que los únicos que tienen que ceder son dichos empresarios, pues los privilegios de sus protegidos son intocables para que no le monten a él una huelga general. El marco laboral español es intocable según este experto economista de reconocido éxito; con lo que impide que se corrija justo lo que todo el mundo considera que es nuestro principal hándicap y lo que hace que nuestra productividad no sea competitiva. Y así nos va.
Si todo esto creara empleo, si creara riqueza para todos y no para unos cuantos paniaguados, a lo mejor hasta se podría mirar para otro lado. Pero resulta que lo que se sigue creando es paro. Y por mucho que se diga que se crea de una forma menos acelerada, la realidad es que sigue aumentando el número de parados. Y muchísimo más que en los países de nuestro entorno que padecen la misma crisis internacional que nosotros. Así que las palabras optimistas de Zapatero lo que hacen es que me tema lo peor, pues si esto le hace sentir que lo está haciendo bien no hará esfuerzo alguno para hacerlo mejor. Aunque ya ha demostrado que sólo es capaz de hacerlo peor, pues ni una sola de sus medidas ha logrado lo que se decía iba a lograr.
Así que ahora le parece estupendo que ya no haya tanta aceleración en la creación de parados. ¡Toma ya!, y cuando ya no haya nadie trabajando no habrá aceleración ninguna en la creación de paro, ni siquiera habrá nuevos parados. Ya estaremos parados todos. Menos los liberados sindicales, que no tienen de qué parar.
Pero ahí tenemos al españolito que ha aceptado ser súbdito creyéndose las mentiras y apoyando a quienes han conseguido que batamos todos los record de paro mientras señalan a otros como los culpables. Ahí tenemos a Andalucía con un increíble 25% de paro apoyando y aplaudiendo a quienes lo han permitido y viven como jamás hubieran podido vivir de existir un pueblo de verdad informado y que no permitiera que se le manipulara. Así que a la postre, tenemos lo que nos merecemos. Lo malo es que parece que aún merecemos más.
viernes 24 de julio de 2009
Gezur Herría
El mismísimo Estatuto de Guernica se basa en una falsedad.
Lo que parte de una mentira no puede ser nunca cierto, y eso le pasa al mismísimo Estatuto de Guernica por el que se rige la Autonomía Vasca. Y es así porque en su encabezado se equiparan dos cosas distintas. En el título preliminar -que es en donde los Estatutos dicen aquello que se quiere conseguir pero que legalmente no es admisible por inconstitucional- se dice textualmente: "El Pueblo Vasco o Euskal Herria, como expresión de su nacionalidad, y para acceder a su autogobierno, se constituye en Comunidad Autónoma dentro del Estado español bajo la denominación de Euskadi o País Vasco, de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto, que es su norma institucional básica" (sic).
Pues bien, Euskal Herria no es el pueblo vasco sino el territorio donde se habla vasco, que es cosa bien distinta. Y en él es de sobra conocido que los nacionalistas incluyen a Navarra y parte del sur de Francia. Ninguno de estos territorios, ni mucho menos su pueblo, se ve afectado por el Estatuto de Guernica, que sólo afecta al territorio de las tres provincias vascas. De haber sido rigurosos jurídicamente hablando, esta aberración no sería legal pues intentaría afectar a gentes ajenas al País Vasco por el hecho de que alguien en su territorio hablara vascuence, aunque ya se sabe que aquí puede suceder cualquier cosa por esperpéntica que sea. Y es que si se miente o se falsea sobre el sujeto que se dice es quien impulsa la constitución de la ley -o a quienes afecta-, la ley es nula por vicio de origen. Por ello se dice para justificar los disparates que el título preliminar no tiene valor jurídico, en otra falacia más para acallar voces discrepantes y disfrazar de democrático a determinado nacionalismo.
Ese "o Euskal Herria" no es otra cosa que el gol que el PNV y sus amigos etarras lograron colar en el Estatuto y que los demás partidos tragaron de forma inexplicable. Ahora se intenta hablar de la realidad del País Vasco, de su territorio legal, y por ello se está tratando de omitir la denominación Euskal Herria que se refiere a un territorio que en buena parte no es de ninguna de las provincias vascas; lo que no gusta a los nacionalistas y para evitarlo, el PNV apela a aquella trampa que equiparaba lentejas y almejas. Un territorio no es el pueblo que habla un idioma, al menos no es lo mismo tierra que personas. Pero ahora el PNV quiere hacer valer ese confusionismo incluido en el Estatuto para impedir que los niños vascos se enteren de cual es su patria chica. Si el País Vasco fuera el país de los que hablan vasco, estaría formado por cuatro gatos.
Si a un niño watusi se le enseña desde pequeño que su territorio incluye Inglaterra, es normal que luego se crea inglés, aunque watusi seguirá; y puede que hasta sienta que los ingleses le están robando su territorio pues no son watusis como él. Los sentimientos filiales y de pertenencia a un terruño se fraguan en la infancia y perviven para siempre, por lo que no es justo mentirles a los niños sobre su realidad. Si a un niño se le dice que es hijo del Rey, se pasará la vida pensando que el Príncipe es un usurpador que le ha quitado su dignidad real, y que el Rey le ha despojado de aquello a lo que tiene derecho por la gloria de Dios. Y algo similar es lo que estos paranoicos nacionalistas han estado haciendo durante treinta años.
En el caso que comento, se trata de un Estatuto que intenta ser la ley básica de un territorio que no queda definido, pues se dice que Navarra tiene derecho a pertenecer a él en el supuesto de que así lo quiera. Otro disparate más de los muchos que perpetran los nacionalistas y que tragan los que no se atreven a oponérseles claramente.
Por ello usarán las armas ocultas que dejaron dispersas por doquier y que algunos permitieron pensando en que no tenían importancia alguna. Y es que con el nacionalismo no se puede pecar de ingenuo. Ellos sí que viven en el País de la Mentira, ese Gazur Herria o como quiera que se diga, suponiendo que se pueda decir en este idioma reinventado que dicen euskera y que pocos de los que tradicionalmente lo hablaban lograrían entender hoy.
Cuando estos gezurtis aplican el calificativo de "nacionalista español", en un intento de equipararse o de descalificar a quienes somos españoles y nos negamos a que nos quiten una parte de España, vuelven a mentir. Esa falacia queda en evidencia si aplicásemos a dicho concepto el mismo rasero al que ellos se someten:
Nacionalista español sería, siguiendo sus propias reglas, aquel que quisiera que España fuera todo territorio en donde se habla español. Y ello, además del propio País Vasco, incluiría buena parte de América, del Pacífico, y hasta de África. Así que menos chorradas, que nada tiene que ver su aldeanismo con el aceptar la historia, la realidad, las leyes democráticas y con el caminar hacia la desaparición de fronteras, en vez de querer imponer nuevas.
jueves 23 de julio de 2009
¿Y ahora qué?
El Supremo disuelve los grupos municipales de ANV.
En ejecución de la sentencia de ilegalización de septiembre de 2008, el Tribunal Supremo ha ordenado disolver los grupos municipales de ANV en 125 ayuntamientos, y el grupo que tienen en las Juntas Generales de Álava, al tiempo que les retira los fondos que percibían hasta ahora.
Pero eso no supone que ANV desaparezca de dichos ayuntamientos, no; seguirán allí cobrando sus sueldos y dietas individuales y burlándose de todos los que no aceptamos la violencia terrorista ni sus extorsiones. Y acojonando a los ya de por sí acojonados vascos.
Es al gobierno de Zapatero al que le tocaría evitarlo. Ahora no tiene excusa para no disolver dichos ayuntamientos tal y como se disolvió el de Marbella. La ley le atribuye esa capacidad, aunque hasta ahora ha esgrimido todo tipo de excusa para no hacerlo. También tiene la legitimidad añadida de la reciente decisión del Tribunal Europeo desestimando los recursos de los etarras. Llegó el momento. Veremos si es verdad su firme decisión de acabar con ETA y acólitos, así como la de no volver a negociar con ellos.
El PNV pondría el grito en el cielo, ya lo ha hecho tan sólo porque el Gobierno Vasco pretende borrar las pintadas a favor de los hijos de puta de ETA. Y mientras, desde la Audiencia Nacional se permite los homenajes a etarras. ¿Alguien se cree que mientras estas cosas no se corten de una vez y para siempre se va a acabar con ETA? Pues por eso mismo el PNV estará en contra, y el PSOE tiene la ocasión de desmarcarse de quienes piensan que ETA no termina porque no le interesa a algunos partidos. A ver si lo hace.
De excusas y miserias
Oír al PP defender la indefendible falta de liderazgo de Rajoy es tan patético como evocador de las prácticas zapateriles.
No puedo evitar referirme a ello tras oír esta mañana a un responsable del PP eludir la respuesta clara sobre la falta de firmeza del partido, e incluso sobre la incongruencia de ordenar a los presidentes autonómicos de su partido la abstención aduciendo que ya han anunciado que votarán en contra en las Cortes. Cuando intenta justificar que su partido no se centra solo en los asuntos económicos sino que trabaja para crear una alternativa en muchos otros asuntos, y eso lo presenta como respuesta a la acusación de que están permitiendo que se hable de sus asuntos internos en vez de hablarse del desastre de gestión del gobierno, el asunto es ya de pena.
Y es de pena porque demuestra la ceguera total y absoluta de esta dirección del PP, pues por mucho que trabajen sobre temas varios y ofrezcan soluciones a las situaciones existentes, si luego son incapaces de evitar que el PSOE consiga que se hable de cosas que impiden que esas soluciones y alternativas lleguen a la opinión pública, están perdiendo el tiempo de forma miserable.
Se les dice que ese tipo de posturas transmite la imagen de una falta de liderazgo y de claridad sobre lo que debe hacerse, y responden mirando para otro lado diciendo que hay un gran liderazgo de Rajoy. Así, porque lo dicen ellos, porque lo han convertido en verdad de fe tal que Zapatero ha creado otras. Verdades de fe indiscutibles y que no admiten discusión a pesar de las evidencias en contra. Y cuando luego pasan a exponer lo que consideran éxitos rotundos, como la mayoría en Galicia -que no ha venido por un aumento significativo de sus votos sino por la disminución de los de sus oponentes- e incluso el espejismo de su mayor influencia en el País Vasco -que depende de un fragilísimo acuerdo con el PSE y se produce tras la pérdida de varios diputados del PP en el parlamento autonómico, y que además es decisión de Patxi López y de él depende que se mantenga- o su pírrica victoria en las europeas, entonces es cuando quien tenga esperanza en una alternativa que desbanque a Zapatero empieza a perderla.
Quienes cierran los ojos al desastre de un liderazgo que ha permitido que desde enero se hable más del PP que de los problemas de los españoles y de la nefasta gestión del Gobierno, no tienen capacidad de liderar una alternativa. Por mucho que estudien y propongan soluciones, no son capaces de trasladarlas a la opinión pública y de hacer que generen ilusión en quienes saben del desastre hacia donde vamos. Y desde luego, no consiguen en absoluto influir en la docencia social necesaria para que otros abran los ojos y dejen de seguir como borregos verdades inamovibles que no son más que falacias sectarias.
Eso explica que el Gobierno que más fracasos está cosechando en sus políticas económicas, sea al mismo tiempo el que menos apoyos ha perdido. Este sistema partitocrático, en el que los cargos se deben a los líderes de los partidos y no a sus electores, está haciendo que la oposición se convierta en una institución más a sueldo del poder y que teme enemistarse con él. En un Estado en el que el poder controla la justicia, la legislación, y hasta a quienes podemos o no votar, además de tener a sueldo a sindicatos y patronales, es lógico que se llegue hasta el punto en el que la oposición pase a formar parte del equipo. Pero ello demuestra que la democracia es algo cada vez más ajeno a la realidad española.
Y así es entendible que las mentiras más burdas y las falacias más miserables no tengan la debida respuesta. Es explicable hasta que el portavoz socialista en el Congreso -Alonso, ex ministro de Interior y de Defensa, además de amiguísimo de Zapatero- se atreva a decir lo que en otro caso nadie se atrevería a decir aunque sólo fuera por no ser tachado de mentiroso y manipulador. Cuando ayer volvió a insistir en que lo que quieren los que se oponen a la nueva ley del aborto- entre los que parece que se va a incluir el Consejo Superior del Poder Judicial- es que se penalice a las mujeres que pasan por el trance del aborto, no hay una oposición con autoridad y firmeza para llamarle mentiroso y miserable. Nadie le recuerda que ninguna mujer ha sido penada por ello en España desde hace más de treinta y cinco años. No hay voces políticas que se eleven sobre la falacia de que se crean nuevos derechos. Nadie clama para decir claramente que matar jamás será un derecho. Y que en absoluto es igualdad el darle a la mujer la exclusividad de decidir sobre la descendencia que también es del varón. O que es una incongruencia el que, en nombre de la igualdad, se puede excluir a uno de los sexos de la capacidad de decidir sobre tema tan importante.
Ni siquiera para llamar miserable a quien pretende hacer creer que los jueces también están por la labor de meter en la cárcel a quienes abortan. Ni para recordar que cuando se tuvo que entrar en las clínicas de los amigos de los zapateristas abortistas se hizo precisamente porque incumplían la ley que despenalizaba el aborto. Y ni mucho menos para decirle claramente que lo que se pretende es proteger a éstos y a su negocio, no a la mujer que pasa por ese tan terrible trance que dice preocuparle tanto.
Y es que quienes creen que matar es un derecho es lógico que quieran aniquilar a la oposición. Lo que no lo es tanto es que ésta colabore en ello. Así que, ¡la oposición ha muerto, viva Rajoy!