miércoles, 26 de octubre de 2016

Los no estudiantes.

Ana García y otros "no estudiantes".

Que dice una cría del sindicato de estudiantes, Ana García, que las pruebas para la Reválida "tienen un carácter franquista porque son como las que tenían que aprobar nuestros padres para poder seguir estudiando”. Y la llamo cría porque es lo que debe ser si aún no ha pasado por la Reválida o por la Selectividad, de lo contrario no es que sea estudiante, es que será una activista disfrazada de estudiante a perpetuidad. Y resulta que sí, que es esto último, pues tiene ya casi treinta años y una licenciatura en Comunicación, que ya se sabe que eso es garantía de inmensos conocimientos. Lo que pasa es que se afiliaron a ese sindicato cuando eran estudiantes y una vez que superaron esa etapa se profesionalizaron como agitadores de estudiantes, que eso de trabajar está muy difícil. 

O sea, antes eran estudiantes que pertenecían a un sindicato de estudiantes, lo que era de lo más normal; pero ahora son profesionales y siguen en el sindicato como si fueran estudiantes para manipular a los estudiantes y, de paso, asegurarse un sueldo que otros estudiantes no tienen al terminar sus estudios y tener que apuntarse a las colas del paro. Pero como son marxistas nadie les dice nada, que ya se sabe que el marxismo es el fundamento de la democracia para estos que saben tan poco que temen que se les examine para comprobar sus conocimientos, que eso es franquista. Y claro, así ya podrán.

Pues mira, monina ya talludita, esas pruebas eran para seguir aprendiendo, y para ello había que revalidar lo aprendido. O sea, demostrar que se había aprendido y no sólo que se había asistido a clase para intentar medrar en un sindicato de estudiantes eternos. Posiblemente si tú y otros como tú -incluyendo a algunos de vuestros padres y profesores- hubieran tenido que demostrar que habían aprendido, no estarían acompañando una huelga que protesta contra el sistema educativo porque éste quiere que los alumnos aprendan. ¡Menudo disparate!, ¿verdad? Lo siguiente será acusar de franquista el aprender. Ya vale de niñerías e idioteces.

El que quienes son los responsables de que los alumnos aprendan, los profesores, se sumen a esta huelga que tiene tanto sentido como hacerla para pedir que los estudiantes no tengan que ir a clase, es una de las posibles explicaciones del fracaso estrepitoso de nuestro sistema de enseñanza, y del nulo prestigio de nuestras universidades. Es lógico que si a la universidad acceden miríadas de ignorantes incultos, los que salgan de ella no tengan un nivel homologable, salvo en contadas excepciones. Luego no les pidas que resuelvan un logaritmo neperiano o que redacten más allá de tres frases sin faltas de ortografía y errores sintácticos. Pero, eso sí, muy marxistas ellos.

Pero que a esa huelga se sumen padres de estudiantes ya es el colmo. En breve protestarán porque se enseñe a sus hijos al grito de "¡a mi hijo no le enseña nadie más que yo!", por lo menos. Bueno, o quienes sean marxistas como ellos, que todavía hay clases.