martes, 27 de enero de 2026

Los bulos de Óscar Puente aplaudidos por TVE.

 




Jaime Rodríguez
Actualizado 
El avance de la investigación del accidente de Adamuz, que segó la vida de 45 personas, va dejando cada vez en peor posición al ministro de Transportes, Óscar Puente. Su indiscutible sobreexposición mediática, desde el primer minuto, no ha servido para aclarar las circunstancias de la tragedia, sino todo lo contrario. Su afán, además, por despreciar los avances que este periódico ha ido dando en exclusiva, tachando de bulos a informaciones que resultaron certeras, han debilitado su figura ante la opinión pública, con presuntos desmentidos cargados de desinformación, datos sesgados y afirmaciones contundentes que han resultado, directamente, ser mentiras.

El accidente "extraño"

Desde primera hora de la mañana, el ministro enlazó intervenciones en medios mezclando su pésame a las víctimas con su sorpresa por el accidente. Tras prometer una alta velocidad a 350 km/h e insistir, en meses anteriores, en la impecable salud del servicio, a pesar de los problemas recurrentes que sufrían los viajeros, el descarrilamiento de Córdoba ponía en cuestión todo el sistema que él gestiona. Los investigadores, desde el lunes cuando amaneció, apuntaron a una sospechosa grieta en la vía como causa probable del accidente, sin embargo, el ministro insistió en dejar abiertas todas las opciones, remarcando "lo extraño" del accidente. No utilizó, eso sí, la palabra "sabotaje", la explicación -nunca certificada- de algunas averías que habían provocado retrasos y cancelaciones en un verano pasado desastroso para el transporte por ferrocarril.

La "ridícula" rotura en la vía

EL MUNDO titulaba a mediodía del lunes, menos de 24 horas después del accidente: "La investigación del accidente de tren de Córdoba apunta a un fallo en la soldadura de la vía como causa muy probable de que descarrilara el Iryo". Los técnicos de las compañías implicadas así como la Guardia Civil ya miraban a esa grieta en el raíl con preocupación. "Todos lo tenemos claro, el propio ministro lo va a ver con sus ojos", decían desde el terreno fuentes de la investigación. Sin embargo, el Ministerio de Transportes se puso en contacto con este periódico para para tachar esa tesis, la de la brecha, de "ridícula" y decir que "no era verdad". "Haced lo que consideréis", recomendaba un portavoz del ministro. A la vez, desde algunos medios lanzaban teorías sobre un posible fallo mecánico del Iryo o alguna caída de pieza que hubiera provocado la rotura en la vía. Nunca tachó Puente estas hipótesis erradas como "bulos".
Dos días después, fue el propio Puente quien calificaba de "innegable" la erosión en la infraestructura y su trascendencia en el descarrilamiento.

La "renovación completa" (que no lo era)

Las dos ideas en las que incidió el ministro en los primeros días eran lo insólito del accidente, dando una sombra de misterio al caso, y la certeza de la "renovación completa" o "integral" de ese tramo de la alta velocidad, con una inversión de 700 millones de euros y la implicación de la ''flor y nata'', según dijo, del sector de la construcción de infraestructuras del país. Pronto tuvo que reconocer que el problema en el raíl era la clave del caso, pero más tardó en confesar que la reforma había sido por partes, como denunció EL MUNDO el sábado informando de la presencia de materiales de hace más de tres décadas.
Puente, en redes sociales, calificó el domingo de "bulo" esta exclusiva, aportando fotografías que, curiosamente, confirmaban la noticia. Se veía la fecha de fabricación de algunos raíles: 1989. Fue ayer por la mañana cuando el polémico ministro volvió a dar la razón a esta cabecera explicando que, ciertamente, la renovación de la vía no fue completa, sino "por partes".
"Mucho tramo de vía corresponde con el original porque se ha considerado que no era necesario sustituirlo", detalló, tratando de restar importancia a la mezcla de materiales, nuevos con antiguos, justo en el punto crítico donde se produjo el accidente. También ayer, Ignacio Barrón, el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), mostró su contrariedad con este hecho. "Todos creíamos que se había hecho una remodelación integral de la Línea Madrid-Sevilla después de 30 años de funcionamiento y no ha sido así".
El tuit de Puente promocionando la entrevista en TVE donde reconoció que había dado datos erróneos.
El tuit de Puente promocionando la entrevista en TVE donde reconoció que había dado datos erróneos.

Una revisión 'fantasma' y un ministro que se puede, "equivocar"

La última desinformación del ministro, denunciada ayer de nuevo por EL MUNDO, fue el baile de fechas sobre un chequeo clave para el estado de la vía. Puente aseguró que la auscultación -prueba que se realiza para validar la calidad del estado de las vías- era de noviembre del año pasado y así lo confirmaba la imagen que se proyectaba a su espalda durante la rueda de prensa del viernes. Pero el documento que más tarde colgó el Ministerio de Transportes, y que se elabora a partir de datos de Adif, indicaba otra fecha distinta: el 10 de septiembre.
Ayer en la red X asumía su patinazo, un fallo a favor de sus intereses, por cierto, acercando la revisión al día del siniestro. "Me puedo equivocar después de 16 entrevistas y 3 ruedas de prensa, en una fecha, en una cifra. Para ello se distribuye una nota. A ver cuál es el próximo bulo". En efecto, a ver cuál es el próximo (del ministro).

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