miércoles, 15 de octubre de 2008

La mesa está servida.

Mesa de reformas estructurales y convocar el Pacto de Toledo, resultado del acuerdo entre Zapatero y Rajoy.

Justo antes de la Reunión en La Moncloa, Zapatero ya agitó las aguas contra el PP en el Senado, argumentando que la oposición ha estado un año diciendo que la crisis se avecinaba, y propiciando el miedo y el pesimismo hablando de una crisis interna. A este genio del engaño y de la agitación no se le ocurre más que decir que ese argumento se les ha caído porque resulta que la crisis se originó en EEUU y se contagió a todos. Ya hace falta ser mentiroso e hipócrita para decir eso cuando no hace tanto, y para negar nuestra crisis, Zapatero dijo que lo de los problemas financieros americanos y lo de las subprime no nos iba a alcanzar por la fortaleza de nuestra economía y la solidez de nuestro sistema financiero, según él el mejor del mundo. Y lo hacía para negar la crisis endémica, la que no tiene que ver con la crisis financiera internacional; la derivada de la inflación interna, del boom inmobiliario, del déficit exterior (el mayor del mundo) y del engaño y falta de confianza que produce el haber estado prometiendo que en esta legislatura se iba a conseguir el pleno empleo ocultando lo que ellos sabían de sobra.

La crisis financiera internacional está siendo utilizada de forma falaz como tapadera de la crisis española, de esa que se estaba produciendo -y se habría producido igualmente- independientemente de que hubiera o no crisis financiera internacional. El grifo del crédito exterior ya se había cerrado y el globo inmobiliario ya estaba dando pruebas más que sobradas de que se desinflaba. Por eso taparon la boca -a base de promesas hechas con nuestro dinero- a las promotoras para que no declararan suspensiones de pagos antes de las elecciones. Ese favor se les está pagando desde las corporaciones locales comprándoles suelo para darles liquidez. Pero todo eso no hace más que ayudar a los ricos, a los poderosos, a salvar sus carteras; pero no a la gente común, a los trabajadores, y por ello ahora encabezamos el ranking de la creación de paro. Pero Rajoy ha ido a pesar de todo.

La rueda de prensa del Presidente tras la reunión, ha sido un descarado mitin contra el PP. Daba vergüenza oír algunas de las preguntas sediciosas sobre la oposición de quienes pretenden pasar por periodistas. Ahora resulta que las pegas que ponía el PP sobre la falta de control y de información de cómo se llevaría a cabo el reparto del dinero a la banca, es algo que al primero que le interesa es al Gobierno. Lo ha presentado como algo obvio. ¿Entonces porqué no se ha dicho antes? ¿Porqué se ha estado atacando al PP si pedía precisamente lo que el Gobierno dice ahora que es de primordial interés para él mismo? ¿Y porqué no se contempla en los Decretos?

De todas formas, el PP va a apoyar las medidas. Apoya autorizar al Gobierno a comprar acciones o títulos similares de las entidades bancarias o de cajas de ahorro, como dice el Decreto aprobado el lunes. O sea, nacionalizar parcialmente las entidades que se presten a ello. Zapatero dice que no lo va a hacer porque no hace falta. Eso habrá que verlo.

Apoya avalar los créditos de los bancos por 100.000 millones de euros (eran 368 millones de euros lo que estaba presupuestado en los Presupuestos Generales, luego ahora serían 100.368 millones). Apoya dedicar 50.000 millones para comprar activos, según Zapatero muy sanos. Esos eran los que el Presidente dijo que iban para créditos a las familias y a las PYME; luego Solbes lo negó, y explicó que el gobierno no estaba para controlar qué hacen los bancos con sus recursos.

Rajoy quiere que esos recursos lleguen también a las familias y a las PYME. En definitiva, en el acuerdo último, Europa pide eso a cambio de la ayuda; un compromiso de las entidades con la economía real. Y quiere transparencia y control. Son 150.000 millones de euros, 25 billones de pesetas. Billones de los nuestros, no de los de los americanos. O sea: 25.000.000.000.000 de pesetas. ¿Alguien es capaz de visualizarlo? Pero Rajoy no se ha parado a decirle al Presidente que se mida un poquito, que no somos una potencia de tanto nivel como para poner en marcha aquí el plan Bush, el plan Merkel, el plan Brown y el plan Sarkozy al mismo tiempo.

Y Rajoy, para asegurar dicha transparencia y control, quiere que el Banco de España participe en el control de a quién se ayuda y qué activos se compran. Quiere evitar que nuestro dinero se emplee en cuadrar balances de quienes han actuado temeraria e irresponsablemente cargándose la solvencia de algunas entidades.

Y parece que ha habido acuerdo de líneas generales. Zapatero habla de controles sobre el dinero y sorprendentemente dice que es algo que le interesa sobremanera. Ha dicho que habrá transparencia y se ha comprometido a contar con el PP para acordar las medidas de control. Hay que hacer notar que hasta ahora, esa petición del PP era contemplada por Pepiño como una falta de colaboración y de interés por los problemas de los españoles.

Rajoy ha dicho que apoyará al gobierno si es verdad que el Presidente cumple lo prometido. Zapatero le ha dicho que iba a atender a las familias, que iba a haber más transparencia y control, y que contará con el PP para desarrollar los Decretos necesarios. Para el PP no es aceptable que el Ministerio de Economía y Hacienda sea el único que controle todo y sólo informe al Parlamento después de cuatro meses, como dice el Decreto. Por eso ha pedido que el Banco de España se dedique a controlar la ayuda, y Zapatero ha dicho que lo contemplaría. El Gobierno no tenía fórmula alguna de control. Y ni siquiera figura en los Decretos publicados hoy en el B.O.E.
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Bien. Ya se ha ayudado al sistema financiero, habrá que ver si funciona, estupendo; pero no es suficiente. Por lo tanto hace falta un paquete de medidas que ayuden a la creación de empleo, y para ello hay que apoyar a la empresa, sobre todo a las PYME. A eso Zapatero responde con dos propuestas: la creación de una Mesa de Reformas Estructurales y convocar inmediatamente el Pacto de Toledo. Según Zapatero son temas de país y por ello hay que contar con la oposición. A buenas horas.

La susodicha Mesa será para estudiar los cambios necesarios, los que se tuvieron que hacer y no se han hecho, y así podrá seguir apropiándose de las propuestas del PP, como ya lo hizo con la de Montoro, pues hay que recordar que el paquete de ayuda a la banca fue una idea del ex-ministro cuando se reunió con Solbes. Pero sea como sea, si las soluciones son válidas, bienvenidas sean.

Lo del Pacto de Toledo ya me preocupa más. Se lo cargará, claro. Ahora dice que se va a ocupar del futuro de las pensiones y del sistema de la Seguridad Social, para dar tranquilidad a la ciudadanía. Temblemos pues. Espero que en breve no descubramos que ambas cajas tienen problemas. De momento es alucinante oírle decir que el problema de nuestro sistema financiero era gravísimo y que requería de actuación urgente. ¿Pero no era el mejor y más sólido del mundo?
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Zapatero ha dicho además, contestando a un periodista, que no se le ha pasado por la imaginación dar una rueda de prensa conjunta, ni siquiera para dar la imagen de unidad. ¿Cómo se le va a ocurrir si lo que quiere es presentar al PP como el que no quiere ayudar en nada a España? Lo que le tiene que sentar mal es que se haya hablado más del PP y de sus propuestas que de las del Gobierno. Y hasta parece ahora que el acuerdo de que sea el Banco de España el que vigile y controle todo el proceso, es algo que se le hubiera ocurrido a él, aunque sigue insistiendo en mantener el control por el Ministerio de Economía.

En definitiva, Rajoy ha hablado de la realidad. Zapatero ha dado un mitin. Pero también es cierto que Rajoy se ha puesto de rodillas y Zapatero le ha dado unas palmaditas en la coronilla. La posición del Gobierno de cerrarse en banda y no corregir los Presupuestos en función del crecimiento real previsto y no del que se inventó Solbes, y que nada tiene que ver con el crecimiento que habrá, sigue inamovible. El único país europeo que va a gastar 50.000 millones en comprar títulos -activos sanos, según Zapatero- de entidades financieras, es el nuestro. Y es precisamente por ese procedimiento por el que se puede maquillar los balances de las entidades con problemas de solvencia. Y esas entidades no son otras que algunas Cajas de Ahorro manejadas a su antojo por políticos y "liberados" de los partidos. La existencia de las Cajas de Ahorro como entidades mixtas entre lo privado y lo público, es algo atípico en Europa. Su solución debería pasar por fusionarse con otras entidades sanas, o ser comprados sus activos, acompañados de sus carteras de clientes, y desaparecer. Urgen cambios legales al respecto.

Zapatero habla de acuerdos en temas de país, ya no son asuntos de Estado, no; son temas de país. Se podría ser más cursi, pero sería difícil, aunque lo que en realidad parece es que el concepto de Estado le viene grande al Presidente. Sigue hablando para tontos, sigue hablando a sus votantes. Convendría que no los mezclara si de verdad los respeta.

De momento parece que la bolsa se recupera, aunque me temo que por movimientos especulativos, por lo que volverá a bajar. Pero los especuladores ya no se van a arruinar. Los banqueros tampoco. Así que los restaurantes y hoteles de lujo puede que no tengan nada que temer. Veremos qué pasa con los más normalitos. Y con la clase media y los trabajadores de a pie.

Y a este paso, hasta con el Euro. Una debacle en España no lo dejará indemne. Y apuntamos maneras...