domingo, 1 de febrero de 2009

Paraguas blancos.

Concentración en Madrid por la libertad en Cuba.

Bajo una intensa nevada que ha retenido en casa a muchas personas, se ha llevado a cabo la concentración en la Puerta del Sol a favor de la libertad y la democracia en Cuba; y contra el régimen comunista de los Castro, que ya dura cincuenta años. La concentración era una multitud de paraguas blancos por la nieve, paraguas que querían proteger al pueblo cubano del frío de la dictadura comunista. Jamás había visto una manifestación bajo una nevada. Se pudo ver a Mayor Oreja y a Esperanza Aguirre, convertida en el monstruo negro de los antidemócratas, y que hoy clamó por una Cuba libre. Ayer la llamaban fascista por pedir la libertad en Cuba.

Sí, ayer se produjo otra manifestación en Madrid. Era a favor de la dictadura cubana. En la manifestación de ayer iba el Partido Comunista de España, uno de los poquísimos partidos comunistas que quedan en Europa tras la caída del muro y de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, pero además acudía IU y Comisiones Obreras. Un sindicato apoyando a un régimen en donde no existe la libertad sindical, ¿qué tipo de derechos laborales va a defender semejante engendro a sueldo del Gobierno? ¿Como es posible salir a defender una dictadura?

Sin pudor alguno salen a la calle a decir que Cuba es una democracia y que quien pide democracia para los cubanos, en este caso Esperanza Aguirre, es fascista. Es el mundo al revés, la subnormalidad intelectual excusada bajo la mentira descarada. Quienes así se manifestaron ayer no sólo no son demócratas, sino que están contra la democracia y contra la libertad. Aplauden la represión de quien no piensa igual, e incluso aceptan su encarcelamiento por opinar. Apoyan los fusilamientos y la pena de muerte, así como la penalización de la homosexualidad, pues están apoyando a un régimen que hace exactamente eso; aunque luego dicen lo contrario.

Nadie que esté por la libertad individual, por la democracia, por la libertad de expresión, contra la pena de muerte, por la despenalización de la homosexualidad y por la propiedad privada, puede apoyar la dictadura Cubana. Pero estos no sólo la apoyan, sino que hipócritamente dicen apoyar precisamente lo que aquel régimen condena. Es la mentira, la eterna mentira marxista, la falsedad comunista, el ridículo intelectual y la demostración de la mayor de la hipocresía. O bien, todo es producto de la más impresionante de las ignorancias.

En Barcelona se ha producido una contramanifestación ilegal que no ha sido impedida por la Generalitat. Y entre ellos, Jordi Miralles, parlamentario del Paralmento catalán y secretario tercero de la mesa de dicho parlamento. A lo mejor por eso los mossos no han intervenido para disolverla. Desde esta contramanifestación de los castristas, se ha increpado e insultado constantemente a los concentrados a favor de la libertad y la democracia en Cuba. No cabe en cabeza sana que en un país en democracia, en donde se conoce sin censura la realidad del régimen cubano, alguien salga a la calle confundiendo aquello con una democracia. Entiendo que se salga a reivindicar el comunismo y a condenar a la democracia, pero no es de recibo hacerlo al tiempo que se dicen demócratas. Es como salir a matar focas diciéndose seguidor de la Bardot. Seguidor en su defensa de las focas digo, pues en sus buenos tiempos era entendible que se la siguiera aunque fuera a matarlas.

Mientras los que pedían democracia para Cuba exponían sus postura, los castritas no hacían más que proferir insultos y amenazas. Muy democrático. Tanto como la democracia que entiende Zapatero, ya que el PSOE no ha apoyado en absoluto la democratización de Cuba, ni a la disidencia demócrata, pues los zapateristas en su mayoría creen que la democracia es aquello. No olvidemos que él se autodefine como rojo, y uno de sus socios de gobierno estaba apoyando a la dictadura en una manifestación no autorizada. Así que ya saben los que acuden a los mítines de Zapatero a oír como se le llena la boca, una y mil veces, hablando de democracia o de avanzar en la democracia, lo que éste entiende por ello. Ya sabemos a qué democracia quiere que avancemos.

Hoy, a pesar de las inclemencias atmosféricas, muchos demócratas han salido a apoyar la vuelta de la libertad a Cuba. A esos demócratas, los comunistas se atreven a llamarnos fascistas, en una demostración más de su total ignorancia, pues el fascismo no era más que una creación de unos socialistas que se enfrentaron con otros, con los comunistas, pero ninguna de las dos partes era demócrata. Los que han estado en la calle hoy sí lo son. Esperemos ver pronto a una Cuba libre. Y a una España también libre de estos antidemócratas.