lunes, 12 de septiembre de 2005

Ayudas sociales

Ya son 140.000 familias madrileñas (que residen en Madrid) las que se benefician de ayudas para comprar libros de texto. Magnífico, pero ¿cuántas de ésas familias son españolas? Me temo que, como siempre sucede con las ayudas sociales, la mayoría de ellas no lo sean. Ésto requiere un cambio radical en el sistema de ayudas. O se crean ayudas específicas para los inmigrantes excluyéndolos de las ayudas generales lo que nos permitiría a los contribuyentes saber los recursos destinados a tal fin (que sería lo más transparente), o se prima el hecho de ser español a la hora de obtener dichas ayudas.
Lo que no es justo es que con el dinero de los contribuyentes españoles se creen ayudas para que sean precisamente los españoles los menos favorecidos por ellas. No vivimos desgraciadamente en una sociedad que haya conseguido erradicar la pobreza y cubrir las necesidades básicas de sus conciudadanos. No estamos en un nivel de bienestar propio que nos permita volcarnos en los inmigrantes hasta el punto de descuidar a los propios necesitados.
La caridad bien entendida empieza por los más cercanos, por los próximos.