lunes, 7 de enero de 2008

Los amigos de ETA.

Ya están poniendo el grito en el cielo porque se ha detenido a dos etarras y a uno se le ha hecho "pupa" por resistirse.

Ya está, no se alegran de que dos asesinos hijos de puta hayan sido detenidos y puestos a disposición judicial, no. Están llorando porque le han hecho pupa a su amiguito. El Pobre venía con su regalo de Reyes tan contento y con ganas de probarlo: un bonito revólver. Para nada malo. Para jugar a los vaqueros, seguro.

Pero los malos, los perversos Guardias Civiles se empeñaron en detenerlo. Y él no quería, claro. Pero en vez de pedirle por favor que les acompañara, los tíos se pusieron broncos cuando les enseño su regalos de Reyes. Y le hicieron "pupa". Estuvo declarando y todo. Ni lloró. Pero los Guardias Civiles van y le dijeron al juez -del Olmo tenía que ser- que habían tenido que usar la fuerza para reducirlo, y ¡oh, pobrecito! ¡Llévenlo la médico enseguida! Y el médico lo manda a una clínica -del País Vasco, claro- y la clínica lo lleva a la UCI, ¡porque se está poco menos que muriendo de una "gravísima" rotura de costilla!

Y, claro, enseguida se aplica la consigna etarra de acusar de tortura a las Fuerzas de Seguridad. Y a continuación toda esa panda de descerebrados incapaces siquiera de mantenerse a sí mismos, y fagocitando en casa de papá y mamá -o de tío y tía, como una que yo me sé- se ponen a dar gritos por el pobrecito etarra. Son los mismos que no dieron ni uno sólo cuando la ETA asesinó a los dos jóvenes Guardias Civiles en Francia.

Y es que los malos ya se sabe que son los de la Guardia Civil. Los buenos son los etarras. La ETA no tortura, ni mata, sólo se defiende. La mala es España que los tortura.

P. D. Menuda panda de imbéciles nenes de mamá; niños de teta que intentan jugar a no sé qué idioteces. Pero ahí están.., en los blogs de El País.., y son los dueños de esos espacios, protegidos por los responsables de los mismos. Nadie ajeno a ellos tiene derecho a estar allí.