viernes, 15 de febrero de 2008

Dinamarca sufre los ataques de islamistas extremistas.

La prensa danesa volvió a publicar la caricatura de Mahoma como protesta contra el plan de asesinar a su dibujante.


La detención de unos islamistas que planeaban el asesinato de Kurt Westergaard, caricaturista que dibujó en su día una de las caricaturas de Mahoma, hizo que ayer todos los diarios daneses volvieran a publicarla como protesta y en solidaridad con el dibujante condenado a muerte por los islamistas. Consecuencia de ello ha sido una noche de violencia en la que se han quemado contenedores de basura, vehículos y hasta un colegio público.

¿Que hacen los periodistas europeos que no reaccionan solidarizándose también contra estos fanáticos descerebrados? ¿Donde están los que tanto arrecian contra los católicos acusándoles de comer niños crudos ante esta demostración de fanatismo religioso criminal? Los que aquí admiten tan tranquilos que la Junta Islámica arremeta contra un partido político democrático e incluso diga que hay que votar al PSOE, al tiempo que ponen el grito en el cielo porque los obispos desaconsejan el voto a los que consideran interlocutores políticos a los terroristas asesinos, deberían de decir algo. Aunque sea aquello de ¡Alá es grande!