sábado, 13 de septiembre de 2008

La buena recesión o el insolvente Solbes.

Después de que el Ministro de Hacienda dijera que si la recesión "sirve para limpiar la economía y remontar la situación, no tiene la mayor importancia", ahora añade que "no estuvo" afortunado al decir lo anterior.

Es lógico. Pertenece a un Gobierno que llama paz a la guerra, hombres de paz a los terroristas, democracia a lo que hay en Cuba, "aportaciones puntuales de agua" a los trasvases, proceso de paz a acuerdos políticos con terroristas, accidentes a los atentados con muertos, dificultades a la crisis, y hasta una Ministra consideró que el dinero público no es de nadie. Es Ministro de un Gobierno que habla de igualdad y propone una ley que consagra la desigualdad, que llama derecho a un delito despenalizado en parte, que llama defender nuestros intereses a aceptar acuerdos que nos hicieron perder miles de millones de los fondos europeos, que dice que sí y que no, al mismo tiempo, a las contrataciones de inmigrantes en origen, y así hasta perder la cuenta de las contradicciones en las que cae constantemente.

Así que con tal bagaje, ¿como extrañarse de que diga que la recesión no tiene importancia? Además, que ya sabemos que para los sueldos de los que se han dotado todos los paniaguados de la política y de los mudos e inoperantes sindicatos, la crisis no tiene importancia. Ya dijo Blanco que los españoles vivimos mucho mejor que antes y tan sólo hay algunos que tienen alguna dificultad. Lo de la crisis es sólo cosa de albañiles para estos llenabolsillos y aprovechados.

¿Qué soluciones caben esperar de un Gobierno de este cariz? Si ni siquiera ven el problema, ¿cómo van a buscar una solución? Lo verdaderamente extraño es que, a estas alturas, aún haya quienes se extrañen de los desaguisados que cometen y que seguirán comentiendo.