sábado, 4 de julio de 2009

Moluscos

Honduras se mantiene firme y abandona la OEA.

En la visita que el Secretario General de este organismo, José Manuel Insulza, ha realizado a Honduras, no se ha entrevistado con Micheletti ni con alto cargo alguno, pero ha podido oir la carta que el Gobierno hondureño le ha escrito denunciando el tratado y anunciando su abandono del mismo. La OEA había lanzado un ultimátum a Honduras amenazando con su expulsión de dicho organismo si no revertía la situación y aceptaba la restitución de Zelaya. La respuesta hondureña se ha adelantado.

En ella se dice que su abandono está motivado por la intención de la OEA de imponerles medidas unilaterales sin escuchar al nuevo Gobierno, y a que "la OEA cree que en su seno ya no existe espacio para Honduras, para los estados que aman su libertad y defienden su soberanía". Por ello abandona de forma inmediata la organización antes de que ésta tome decisión alguna, pues Insulza anunciaba que mañana informará a su Asamblea General y en ella se tomarán las decisiones oportunas. En cuanto a Zelaya, lo abandona a su suerte con un "ya verá lo que hace".

Zelaya parece cada vez más lejos de volver a honduras como Presidente, por lo que no volverá para ser encausado por mucho que amague con ello y diga que irá acompañado por otros presidentes que no parecen muy deseosos de viajar. Pero mientras tanto, el descerebrado Presidente de Venezuela sigue amenazando e intentando hacer creer que lo ocurrido es cosa de EEUU, aunque ahora dice que del pueblo norteamericano, no de Obama, al que sin embargo acusa de tibiedad.

Y lo acusa haciendo gala de su nulo nivel cultural e intelectual, pues para forzarle a tomar una postura clara le ha dicho en televisión "¡defínete!,¿eres molusco o eres calamar?", ignorando que un calamar es un molusco cefalópodo. Claro que suponer a este gorila algún conocimiento más allá de cómo se carga un fusil o se arenga a unos seguidores fanáticos, es suponerle mucho.

Chávez no acepta otra opción que la restitución de su títere, no acepta las elecciones anunciadas en otoño pues sabe que ya no tendrá nada que hacer. Así que intenta imponer por la fuerza la vuelta de Zelaya, augurando un baño de sangre si no se acepta su imposición. Esta misma postura, fanática y totalitaria, de la que se desprende un desprecio total y absoluto por la voluntad del pueblo -de cualquier pueblo, pues descalifica al pueblo estadounidense por apoyar a Honduras, haciendo distinción entre el pueblo y Obama, con lo que evidencia su concepción totalitaria del poder- y un empeño en defender algo que nada tiene que ver con la paz o el bienestar de los hondureños. Así que seguirá presionando a Zelaya para que vuelva. Veremos que excusa pone ahora éste para postergar esa vuelta.

La OEA haría bien en volver a la senda de la democracia y evitar ser manipulada por quienes muy poco tienen que ver con la democracia. De todas formas, tiene su gracia oir a este golpista sangriento atacar de forma furibunda lo que él llama golpe de estado, haciendo alegatos contra esa figura que él mismo intentó usar y de la que casi fue víctima luego. Así que ahora que el golpe puede afectarle a él o a sus amigos, es cuando lo condena como método de alcanzar el poder. Antes le parecía perfecto. Y a sus amigos también.