viernes, 21 de febrero de 2014

Lo simbólico

El símbolo de la ETA


El entorno etarra habla de que hoy habrá un gesto simbólico de ETA, no de un desarme de la banda. Lógico eso de lo simbólico en quienes se han acostumbrado a que una sociedad enferma acepte sus símbolos.
Y es que los vascos han aceptado como suyos unos símbolos que se han impuesto por el terrorismo etarra, desde la bandera al idioma reinventado.

La bandera -esa ikurriña símbolo de un partido, inventada por el hermano de un loco y copiada de la bandera inglesa- se afianzó a base de que el terrorismo de ETA la impuso y el PNV la aceptó, pues suya era. Nunca se quejó de la utilización de dicha bandera por los asesinos.

El idioma -totalmente reinventado para que fuera comprensible más allá de los valles de donde era dialecto endémico y variado, sin obra escrita digna de tal nombre y usado por analfabetos que no sabían escribirlo ni leerlo- fue una imposición nacionalista apoyada en las exigencias de la violencia etarra y metido con calzador en ikastolas donde la ETA era una "heroica organización de soldados liberadores".

Otro símbolo fue aquella autopista -Leizarán- que intentaba vertebrar España y que a la ETA le parecía inaceptable, pues facilitaría que los vascos viajaran más fácilmente más allá de sus aldeas.

O aquella "Y" ferroviaria vasca, que podría llevar a los vascos a alta velocidad a conocer otro mundo sin amenaza mafiosa.

Y Lemóniz, y la autovía Irurzun-Andoain, y tantos otros símbolos de la derrota de la sociedad vasca y española ante la violencia de esta panda de animales. Animales entendidos, comprendidos, y hasta amparados por unas fuerzas políticas y sociales que son todas ellas un símbolo de la cobardía y entrega de una sociedad enferma y cobarde.

O sea que nada nuevo, otro símbolo al canto. La sociedad vasca, la mayoría de los vascos, lo tragarán. Y muchos de quienes creen que la unidad de una nación se consigue con diálogo con quienes pretenden romper esa unidad, lanzarán las campanas al vuelo alegrándose de que los que mataban por conseguir objetivos no lo hagan ya si esos objetivos se les acercan a cambio de que no maten.

Eso sí es todo un símbolo, la paz de la rendición. Y los gemidos de queja de quienes les duelen más estas palabras que el tener a los asesinos en las instituciones.