miércoles, 24 de junio de 2015

No con querellas.

Me parece un error lo de la querella contra Zapata. Eso de obligar a una víctima a enfrentarse con sus propios fantasmas e incluso ante el previsible escarnio público, sin garantía alguna de que alguien la defienda y apoye más allá de círculo de víctimas, no me parece ni inteligente ni justo.

La línea debiera ser la de forzar un cambio legislativo que haga que sean las Instituciones quienes defiendan a las víctimas de los indeseables, no dejarlas a su suerte frente a ellas. Nuestras leyes y nuestros jueces están más pendientes de proteger al indeseable que a las víctimas de los mismos.