viernes, 29 de abril de 2016

Eurovisión y la ikurriña.


Lo que es inaudito es que la bandera de un partido político (PNV) y que era la que reivindicaba y enarbolaba ETA, haya sido adoptada por una región de España. Eso la ha legalizado como tal pero sigue representando lo que siempre representó y no la integración en España ni la unidad de los vascos.

Por mucha manipulación que se haga, mucha alegación a la legalidad o por mucho que nos pongamos estupendos, esa bandera sigue siendo la del nacionalismo vasco. Guste o no a los pobres pusilánimes que desde otras posiciones la crean suya.

Eurovisión acaba de dar marcha atrás, y es lógico pues es una bandera legal de un territorio español, aunque como he apuntado no siempre lo legal sea lo lógico ni responda al sentido común. Por ello hay al menos una generación que la toman como suya pues es la que han tenido toda su vida sin que nadie haya osado discutirla.