lunes, 5 de septiembre de 2016

¡Que viene el coco!



Ya cansa la campaña de los hooligans de Rajoy y de sus supuestos análisis y encuestas que no son otra cosa que mitines electorales. Ahora toca el repetir que en unas próximas elecciones todos los partidos tienen un problema pues perderán escaños y sólo el PP ganará.

Pues niego la mayor, el problema lo tenemos todos, incluido el PP. No es ganador quien no gana, por mucho que tenga más votos que otros. Mucho menos si esos otros cosechan el mayor fracaso de su historia. Además de que aquí no se vota presidenciales sino representativas, así que los representantes pueden pedir lo que quieran a cambio de su apoyo; con cuajo o sin él. Rajoy tiene los votos que recibe su candidatura en la provincia en la que se presenta encabezándola.

Cuando se tiene que recurrir al voto del miedo no es como para tirar cohetes por el entusiasmo que se concita; no hay tal. Ni tampoco es para jactarse el llegar a obtener más escaños gracias a una menor participación. Cuando nos hartemos todos y sólo voten los afiliados a los partidos, el PP tendrá mayoría absoluta, pues es el que más afiliados tiene. ¿Será eso una solución para España? Vamos hacia el esperpento.

No ver que es el sistema el que está agotado por culpa de la partitocracia que ha sustituído a la democracia, es no ver la que se nos viene encima. Confiar en que tras las gallegas y vascas Sánchez caerá, es olvidar que puede tener un poderoso aliado en Podemos si éste crece. Algunas cabezas de quienes desde el PP piden la cabeza de Sánchez podrían ser destronadas si el partido de Iglesias les retira su apoyo.