jueves, 13 de noviembre de 2008

Con "Z" de Sarkozy.

El Presidente francés lleva a Washington a Zapatero y al presidente de Holanda.

Yo creo que es una venganza. A la vista del discurso que pretende soltar Zapatero en la cumbre, la venganza del Presidente francés estará lograda. Además de haber hecho agachar la cabeza, hasta llegar a la genuflexión, a quien se permitió intentar ridiculizarle con sus bromas de "Primer Ministro", ahora le verá hacer el más espantoso de los ridículos ante los países asistentes a la cumbre. Lo imagino partiéndose de risa por dentro cuando oiga a Zapatero culpar de la crisis al neoliberalismo, o hablar de los neocoms, sin tener ni idea de lo que es ninguna de las dos cosas.

Y las carcajadas internas pueden ser difíciles de contener mientras el líder socialista intente dar sus recetas para salvar de la crisis al mundo, cuando a su país -que es el nuestro- lo han llevado a crear en tan sólo un mes más parados que EEUU y Gran Bretaña juntos. Sarkozy se lo va a pasar bomba recordando como su protegido apoyaba a su rival en las elecciones a la Presidencia de Francia.

Imagino también a Bush agradeciendo al presidente galo el que haya traído a quien ha puesto el punto cómico en la cena y el que haya propiciado hacerle pagar el desprecio que hizo a su país. De seguro que le agradecerá el que le haya convencido de que mejor venganza, y más divertido, era hacerle ir de pegote y que hablase, que el dejarle fuera. E incluso lo imagino preguntando quien ha sido el guionista. Veo a Blanco escribiendo algún guión de los Simpsoms. Aunque aún cabe la esperanza de que la cumbre no tenga trascendencia alguna y ello haga el ridículo menos notorio. E incluso hasta tenemos suerte y no aparece con la bandera española, con lo que al menos podremos disimular algo y decir a nuestros amigos extranjeros que no sabemos quién es.

Yo creo que la jugada de Sarkozy es perfecta. Ganará con el pago que Zapatero le hará por haber hecho posible su aparición en la foto, y también tiene el impagable agradecimiento de Rajoy por haberle hecho el favor de que el Presidente del Gobierno se quede en evidencia él solito de forma patética. No de otro modo se entendería el apoyo de la oposición a que Zapatero estuviera en la cumbre, cuando ya anunció que no iba a defender nuestros intereses sino los suyos.

Imagino a los señores Bruni carcajeándose además comparando sus cachés internacionales con los de los señores Zapatero. Ya se sabe que hay cantos y cantos, y por mucho que se critiquen los susurros de Carla, lo que cobra por ellos no tiene nada que ver con lo que puedan remunerar los hipos de Sonsoles. De los de sus maridos mejor ni hablar. Y eso que Sarkozy aún no ha reinventado el capitalismo. A pesar que lo de Zapatero sí que también es un cante. Y de los gordos.