lunes, 24 de noviembre de 2008

Un cuento ruso.

La ingeniería financiera, el chanchullo gubernamental, el amiguismo y la mafia rusa, se harán con buena parte de nuestra política energética.

Érase una vez, no hace tanto tiempo, que llega un tío y compra un 20% de una compañía gigantesca por 5.000 millones de euros. No los tiene, así que pide un crédito. Le piden una aval, claro. ¿Y saben cual es el aval que le aceptan? Pues sí, precisamente ese 20% que se compra. ¿Alucinante, verdad? Es como si usted se compra un Mercedes, pide un crédito para ello, y el aval que le aceptan es el propio Mercedes. Pues así fue en su momento la compra del 20% de Repsol por Sacyr. Claro que el dueño, Luis del Rivero, es amigo de Zapatero y la operación la apoyaba éste.

Y la apoyó para evitar que una empresa rusa, Lukoil, se quedara con ese 20% de Repsol. El gobierno lo niega ahora, y Repsol dice que la operación no se aceptó entonces -en el 2006- porque no interesaba un cambio en el accionariado. Sin embargo la excusa no es cierta, pues Sacyr se quedó con ese 20% en lugar de los rusos y ello cambió la composición de dicho accionariado. Los créditos para la operación se consiguieron gracias al Santander de Botín y a la Caixa. Y hasta parece que el ICO colaboró con más de trescientos millones, lo que es una evidencia del interés del Gobierno en la operación.

Ahora, la inmobiliaria Sacyr está temblando y amenaza con quebrar; y también varias de sus empresas. Si sucede, los socialistas no podrán echar la culpa a los neoliberales ni a la crisis internacional, así que andan como locos por evitarlo, pues el amigo de ZP se siente traicionado por éste al no haber cumplido su compromiso de cederle suelo y darle ayudas varias -como adjudicarle obra pública- para evitar la quiebra de sus empresas.

Así que la solución que contemplan es que el amigo del Presidente pueda vender con buenos beneficios las acciones que tiene de Repsol. Claro que para ello el comprador tendría que pagar más de lo que cotizan las acciones de la petrolera, vamos, casi el doble. ¿Y quien tragaría por ahí? Pues, evidentemente, quien tuviera un interés a medio o largo plazo que pudiera compensarle el pagar más de lo que el mercado marca. Y han dado con quien: la misma empresa rusa a la que en 2006 se le impidió hacerse con aquel 20%. Aunque en realidad para como lo va a pagar, lo mismo le da..

Lo grave es que ahora se quiere hacer con el 29'9 % -en realidad son las entidades de Botín y la Caixa las que quieren que sea ese el porcentaje-, en un claro intento de evitar el tener que ir a una OPA, ya que la ley obligaría a ello de tratarse del 30%. Y ahora vienen diciendo que el Gobierno no interviene en operaciones de empresas privadas. Con la que montó en el asunto de Endesa, EOn y Enel, eso suena a pitorreo. Y lo dicen por boca de Pepe Blanco, que sigue hablando en nombre del Gobierno sin ser parte del mismo, en una clara demostración de que el Gobierno lo es del PSOE y no de todos los españoles. Además dice que el Gobierno velará por los intereses estratégicos de España en materia de energía.

La empresa rusa es Lukoil, en cuyo capital está la mafia rusa y el propio estado, o sea, Putin. ¿Donde quedó el deseo de Zapatero de tener gigantes españoles de la energía? Ahora dice De la Vega que el Gobierno se conforma con que la dirección siga siendo española, como si eso no fuera más que un paripé que Lukoil aceptaría por las apariencias, pero sin garantía alguna de que en el futuro siguiera siendo así. Aunque a lo mejor tiene que ver con que su hermano haya sido nombrado director de la Fundación de Repsol. Y es que cada vez nos consideran más tontos.

En cualquier caso se trata de enjugar de alguna forma la deuda de 18.000 millones de Sacyr Vallehermoso, inmobiliaria del amigo de Zapatero que, de caer, arrastraría a otras empresas del grupo e implicaría a entidades financieras, generando una crisis que no habría modo de imputar a situaciones externas ni a neoliberales de ninguna parte. El cuento del PSOE se desmoronaría. Así que si hay que ceder parte del control de la política energética a Moscú, pues ya saben. A Zapatero no le duelen prendas con tal de tapar sus vergüenzas y de poder seguir engañando mientras sus bolsillos se llenan. Este es su patriotismo.

Y para rizar el rizo, ¿cómo creen que Lukoil va a pagar? Exacto, con un crédito que le darán las mismas entidades financieras que ya financiaron la anterior operación. ¿Y qué garantía creen que las entidades financieras pedirán a Lukoil? Pues sí, acertaron: exactamente el propio crédito que le van a conceder. O sea, que no entrará ni un rublo como contrapartida. A los demás no nos dan créditos pero a los rusos les dan el 150% de lo que necesitan para comprarse una empresa española de energía. ¿A que está claro y transparente como el mismísimo plomo?

Aunque con la que se está montando a lo mejor a Zapatero no le queda más remedio que pensárselo.