sábado, 3 de enero de 2009

La que se nos viene...

Se recrudecen los enfrentamientos violentos de la policía con quienes se manifiestan contra Israel y a favor de los terroristas de Hamás.

En Madrid, una manifestación no autorizada de varios cientos de personas, la mayoría palestinos, han creado momentos de tensión con la Policía ante las embajadas de EEU e Israel. Antes se disolvió otra, autorizada, frente al Ministerio de Exteriores, convocada por el Partido Comunista y por "Paz Ahora", que ya tiene bemoles la cosa, pues después de acabada la concentración y en vez de disolverse, estos centenares de exaltados continuaron la marcha. Eso de la paz en boca de los de siempre ya suena a coña marinera, y mucho más cuando salen a dar la murga de forma no precisamente pacífica y a defender el terrorismo.

El tráfico cortado, sentadas en medio de la calle, quema de banderas, lanzamiento de piedras contra la Embajada de EEU..., y todo por unos árabes y similares que en nada respetan al país que les acoge. Mucho velo islámico y atuendo árabe -¿tal vez la re-reconquista?- acompañaban a esta amenazadora algarada. En Ceuta se han oído gritos racistas y amenazadores contra el pueblo judío; en Pamplona y otras localidades españolas las Comunidades Islámicas han salido a la calle al grito de todos somos palestinos, cuando a quienes defienden es a los terroristas palestinos que son a quienes Israel está atacando y no al pueblo palestino.

Estas protestas empezaron a raíz de la muerte de uno de los cabecillas de los terroristas de Hamás, elemento tan pacífico y poco radical que envió a uno de sus hijos a morir inmolado con una bomba adosada a su cuerpo, para llevarse por delante a inocentes viandantes judíos, y así obtener su sitio en el paraíso. Es a este tipo de gentuza a quienes esta chusma jalea y apoya. Porque no nos equivoquemos, no salen a protestar por las víctimas civiles inocentes, no; protestan porque Israel existe y se defiende atacando a los terroristas con quienes esta chusma se identifica. Y lo hacen usando a niños y sacándolos a la calle, cosa en la que son expertos. Muchos de ellos han estado provocando a la policía con la esperanza de que alguna de sus intervenciones ofreciera la imagen de un niño golpeado, seguro. Hoy no lo han conseguido. Apuesto a que lo terminan consiguiendo.

Y aquí se sienten amparados por otra clase de chusma, estos de la ceja, estos que viven de subvenciones o que directamente tienen algún serio problema de apreciación, ya que hasta les parece que el régimen castrista en Cuba es el paradigma de la democracia y el bienestar. Claro que ellos tienen un bienestar muy por encima de la media y a años luz de lo que sufren la mayoría de esos cubanos. Son estos Bardem y compañía, que han publicado un panfleto en contra de Israel, a quien acusan de terrorismo de Estado sin condenar los ataques terroristas que dicho país sufre. Vamos, que ni los han mencionado. Y lo hacen en nombre de la ética y la moral, o sea que el disparate está servido. Exactamente esa ética y esa moral que hoy ha salido a reivindicar en Bilbao la chusma proetarra entre la que iba Otegui, con su pañuelo palestino, claro.

El asunto no pasaría de ser una curiosidad si no fuera porque muchos de estos elementos que se manifiestan con los pañuelos islámicos, son islamistas de convicción. ¿Cuantos de ellos serían capaces de inmolarse con bombas adosadas en su cuerpo a cambio de un sitio en su particular paraíso? ¿Cuantos saben de sobra que su religión les pide la recuperación de Al Andalus* porque es tierra consagrada por los musulmanes que previamente la conquistaron? Muchos seguro que son comedores de jamón, trapichean con droga, roban, beben y practican otras muchas cosas que están totalmente vedadas por su religión y no podrían hacerlas en sus países de origen. Pero eso se les perdonaría si se llevan por delante a algún infiel. Y eso es lo que somos nosotros para ellos, y no sólo los israelitas. Así que ojo al parche con lo que se nos avecina. Los tenemos dentro.

*Al Andalus comprende todo lo que alguna vez fue conquista árabe en la Península.