miércoles, 25 de febrero de 2009

Piezas cinegéticas III


Un juez en campaña

Garzón no ceja en su caza. No suelta el sumario. Él continúa con su particular campaña electoral contra el PP. Ahora sale con una providencia en la que pregunta al Fiscal a donde tiene que enviar el sumario. Se ve que las dos veces en que la Fiscalía se lo ha indicado no son suficientes. No es de extrañar en quien para prolongar su protagonismo y no soltar un asunto que le reporte fama ha llegado hasta a pedir que le confirmen la muerte de Franco.

Pero se le consiente todo. Es lógico que si hay casos de corrupción se investiguen, y que se impute a quien sea si está en el ajo; pero este espectáculo de hacer aparecer como culpable a quien sólo es objeto de investigación, y por extensión hacer culpable a todo un partido antes de unas elecciones, no tiene nada que ver con impartir Justicia. Pero también es lógico que un juez cumpla la ley y los procedimientos judiciales. Ya debía de haberse inhibido la semana pasada, cuando la Fiscalía se lo indicó por primera vez. ahora se enfrenta con una querella puesta por el PP, algo que no creo que le preocupe pues no le hará mella.

A El País se le ve el plumero.

Esto va ligado con lo anterior, pues Garzón hasta se ha quejado de las filtraciones -a buenas horas, mangas verdes- que han ido todas a parar a dicho diario y a su grupo. Hoy mismo, tanto El País en su edición digital, como la SER, han mentido. Han publicado que Garzón imputaba al diputado del PP, Estéban González Pons. El juez Garzón a través del gabinete de prensa de la Audiencia Nacional lo ha desmentido rotundamente.

El País se ha limitado a eliminar el nombre de Pons, pero no ha dicho nada de la corrección, ni en la SER se han disculpado o informado del desmentido de Garzón. Pero con esta maniobra, Garzón ha incumplido el secreto del sumario y ha señalado de forma indirecta a los otros aforados señalados por la filtración. Si la filtración habla de tres aforados y el juez desmiente uno, es evidente que los otros sí están siendo investigados y puede que imputados. Ello ha hecho que el PP amplíe su querella contra el juez.

El País está en su vergonzosa campaña de difama que algo queda, ayudando al PSOE a que no se hable de la crisis económica, sino de una supuesta trama de corrupción y de una crisis en el PP. Lo malo es que le está dando resultado. El PSOE no hace ascos a semejante ayuda, por lo que es tan responsable de estas irregularidades como los que las cometen. Y desde luego, sigue sin soluciones para la crisis y el paro.


Nota (26/02/09- 11:30 h.): El País digital publica la siguiente fe de errores hoy:

La fe de errores se refiere a errores de buena fe, y esto no es eso, sino una mentira. Ahí no había buena fe sino un intento de atacar a alguien pero que ha sido negado por quien se supone que lo imputaba. Lo que debía de haber hecho El País es disculparse por haber difundido una noticia falsa.