El mundo jurídico está que trina ante la "disolución" alegada por la fiscalía para retirar una acusación para la que había motivos en su momento y sin que la ley haya cambiado procede a retirar la acusación, en lo que ha sido una burla a los Tribunales protagonizada por la Fiscalía y Batasuna.
Los argumentos de los coreógrafos del PSOE y el gobierno llegan al esperpento. Acabo de oír en Telemadrid que es lógico que el fiscal retire la acusasión porque Otegi dice que no quiso hacer apología del terrorismo. Según esta escandalosa argumentación, es suficiente con que un acusado niegue que ha cometido un delito para que el fiscal retire su acusación sin que se le tenga que juzgar, "porque el delito se ha disuelto" en palabras del fiscal.
Es absolutamente vergonzoso el empeño de Luis Aizpeolea en explicar que, como Otegi dijo que no quiso enaltecer el terrorismo éso ya es suficiente para retirar la acusación; aceptar éso es tanto como convertir al fiscal en juez. Diga lo que diga el acusado, que no olvidemos que tiene el derecho a mentir en su defensa, el juicio tiene que tener lugar. Es el juez el que tiene que juzgar si hubo delito o no; no el fiscal.
La actuación del fiscal ha dejado en evidencia que, para que la sociedad esté defendida, es absolutamente necesario que haya acusación particular para asegurar que un juicio tenga lugar, pues la fiscalía no está al servicio de la justicia sino al de la política. La vergüenza que ha caído sobre los juristas el día de ayer es tan tremenda como la caradura e impasibilidad de los que apoyan a Zapatero por encima de la ley y de cualquier otra consideración.
P.D. : El citado periodista Luis Aizpeolea es uno de los contertulios habituales del programa de máxima audiencia "Alto y Claro" de Telemadrid. Sí, la misma Telemadrid a la que el PSOE ha decretado un boicot porque dice que es "sectaria" y no plural. ¿No es pluralidad tener a un defensor, a ultranza y de este nivel, de Zapatero, en nómina?
Completamente alucinante.
ResponderEliminarUna burla sangrante a todos.
Dan ganas de emigrar. A la luna, por supuesto...