Defiende la línea anti PP del grupo Prisa diciendo que si el PP vuelve al poder llegarán con afán de revancha, y que la manifestación del 10-M fue puramente franquista, lo que le da mucho miedo a nivel personal.
Pobrecito, ¡qué miedo! Pero no le da miedo su compi Cebrián, que estaba a su lado, y que fue tan modélico franquista que detentó la dirección de Informativos de la TVE franquista de Arias Navarro. Tampoco tuvo ningún miedo para hacerse multimillonario con el franquismo a base de vender los libros de texto del sistema de enseñanza franquista, con su editorial S.M. que era la preferida por los colegios más comprometidos con el régimen.
No, su miedo debe de ser otro. Debe de tener miedo a que le hagan pagar todas las irregularidades que su imperio mediático ha cometido, y que devuelva las emisoras que se apropió gracias a que la justicia y el Gobierno miraron para otro lado. O que hagan cumplir la legislación antimonopolio que se saltó a la torera para hacerse con el monopolio de la televisión de pago y de la vía satélite.
La sirvengonzonería y la hipocresía de este elemento es tan impresentablemente impresionante, que ha llegado a decir, después de asegurar que hace una política informativa contra el PP, que él garantiza que El País, emblema del grupo, "seguirá en la misma línea de independencia que viene manteniendo desde su fundación". Hace falta desfachatez, pero no olvidemos que es el inventor de la táctica del PSOE de decir una cosa y su contraria al mismo tiempo.
No me cabe duda de que si Pablo Iglesias viviera, pediría su cabeza... Por pervertir el socialismo. Pero a mí no me hace falta llegar a tanto para calificar de hijo de puta a este sinvergüenza que me ha insultado primero.
Lo que ha dejado clarísimo es que el grupo Prisa es cualquier cosa menos independiente.
21:00 Ultima hora: No ha tardado en tener el primer efecto el anuncio de Polanco; el periodista Hermann Tertsch ha sido despedido de El País por comentar también en Telemadrid. Adiós libertad de expresión para conseguir el objetivo de Prisa de acabar con el PP, en este caso identificado de forma torticera con Telemadrid.
Por lo visto, le preguntaron a Polanco que cómo alguien que escribe en El País podía haber criticado al Gobierno en Telemadrid. La pregunta iba por Hermann Tertsch, claro. Según Polanco, después de despedir al periodista, "la contradicción ha sido superada", o sea: la contradicción es que alguien que escribe en El País critique al Gobierno.
Ya vemos que El País "seguirá en la misma línea de independencia que viene manteniendo desde su fundación", declaración de Polanco y buen chiste antes comentado
Lo dicho: acabaremos a tortas. Yo me pido el gordito de Prisa.
Aunque según ellos acabaremos en guerra civil, pues no hacen más que hablar de ella, ellos solitos; tanto Polanco ahora, como Zapatero desenterrando muertos
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