jueves, 18 de junio de 2009

Mentiras atómicas

Zapatero concedió ayer una entrevista a una televisión amiga y no paró de mentir.

La entrevista concedida a Cuatro TV no tiene desperdicio y toda ella es un insulto a la inteligencia y a todos los españoles, a quienes se empeña en tomar por tontos. Resulta que los impuestos se suben para salvaguardar la salud de los españoles y para ahorrar energía. Zapatero dice que no es una medida recaudatoria sino una medida antitabaquismo y para rebajar la dependencia energética. Y lo dice sin pestañear. Es un insulto directo a todos; bueno, a todos no, pues hay muchos que están encantados de ser objeto de la tomadura de pelo de este farsante profesional. Pero es de un nivel intelectual digno de un estafador de tercera.

Luego se dedica a tildar de exagerado lo que el Real Madrid ha pagado por el fichaje de Cristiano Ronaldo. Ya tiene narices que entre en este tipo de juego quien es el Presidente que más dinero de todos ha derrochado, y hablo de dinero público. Si el Madrid, o el Barcelona, quieren y pueden hacer inversiones multimillonarias, lo hacen con su dinero, no con el mío. Y además, lo rentabilizan de un modo que ya quisiera este experto en economía que nos ha llevado a la ruina y aún no se ha conformado, por lo que sigue empeñado en seguir gastando lo que no tenemos. Así que mejor haría en no meter las narices en lo que no le compete y dedicar su tiempo a enterarse de lo que sí es competencia suya.

Pero en donde se luce es al contestar a la pregunta de si cerrará Garoña, pues no sólo no contesta sino que se tira un buen rato hablando de lo difícil que es gobernar Europa ahora comparado con cuando la UE estaba formada sólo por quince países. O sea, lo mismo que si cuando al entrenador de un equipo de fútbol se le pregunta por la alineación de los jugadores, va y contesta hablando del tiempo que hace que no ve a su madre. Con la diferencia de que dicho entrenador tendrá el cariño maternal y a Zapatero no saben como eludirlo en Europa.

Cuando Zapatero ha intentado dar datos que supongan un aval al posible cierre de Garoña, las mentiras y falsedades han sido de campeonato; de sonrojo, diría yo. ¿Es que ese ejército de asesores que nos cuesta un dineral no es capaz de informar correctamente al Presidente? ¿O es que el Presidente se dedica directamente a inventarse dichos datos en la esperanza de que una mayoría los de por buenos tan solo porque los dice él? Porque no es normal dar unos datos que son fácilmente contrastables, soltando unos disparates del calibre de decir que en el mundo sólo se está construyendo una central nuclear, cuando las que se están construyendo son nada menos que treinta y ocho.

A partir de ahí, todo falso. Es falso el dato de las centrales nucleares que se cierran con la edad que tiene la de Garoña. Es falso decir que el PP cerró una porque tenía la misma edad, cuando lo que sucedió es que el mismo Consejo de Seguridad Nuclear que hoy dice que Garoña es segura al menos diez años más y aconseja que no se cierre, indicó en su momento que se cerrara la que se cerró. Dijo que la central "tiene un impacto neutro en nuestro sistema energético" cuando lo cierto es que produce el 1'4% de la electricidad de España.

Es falso el dato de las centrales que superan la edad de la de Garoña y el de las centrales que seguirán funcionando hasta la edad de sesenta años. Pero cuando ha hablado del precio de la electricidad producida por un sistema o por otro las mentiras han sido de órdago, y ha llegado a decir que el consumidor paga lo mismo por un kw/h de energía nuclear que por otro de energía eólica. Eso o es una mentira descomunal o un error de un desconocedor absoluto del tema. Cualquiera de las dos cosas es grave para un Presidente del Gobierno que se supone asesorado por un amplio equipo, aunque con su historial me inclino más a pensar que no es más que otra de las mentiras a las que es tan aficionado.

Sus mentiras y falsedades han provocado hasta un editorial del periódico gubernamental El País, lo que ya es sintomático, aunque este diario habla de cuatro errores de Zapatero y no de mentiras. Pero el artículo no tiene desperdicio y pone al descubierto el clima que hay en las eléctricas, pues han sido éstas las que han corregido los datos dados por Zapatero. Pero le dará igual. Cerrará Garoña tan sólo para conseguir el voto de los extremistas de una izquierda anclada en el pasado y creyente antinuclear como religión que salvará al mundo.